"Nadie puede ocupar su lugar en la historia de la Iglesia y del mundo", les recordó el Papa en el encuentro que mantuvo este sábado en el estadio Papp László Sport Arena de Budapest.
El Santo Padre agradeció a la Iglesia húngara por su trabajo con los más vulnerables e invitó a los cristianos húngaros a "llevar siempre la fragancia de la caridad a la Iglesia y a su país".
"Gracias por su ternura", les dijo Francisco a los menores del Instituto Católico para Ciegos y Hogar Especial "Beato László Batthyány-Strattmann", a los que visitó este sábado.
Francisco visitó este sábado a los miembros de la comunidad greco-católica de Budapest y rezó con ellos en la Iglesia de la Protección de la Madre de Dios.