Monseñor Oscar Ojea, obispo emérito de San Isidro, presidió la misa exequial en la parroquia de San Ignacio.
Surgida en Roma en 1968, entre un grupo de estudiantes secundarios que querían vivir el Evangelio sirviendo a los más pobres, se ha extendido por muchos países y está en la Argentina desde 1987.
En la parroquia porteña de Santa Julia, católicos, cristianos de otras confesiones, judíos, musulmanes y budistas invocaron la paz y recordaron a los heridos por la violencia y la guerra
Así define Marco Gallo, de la Cátedra Pontificia de la UCA, el ataque terrorista a la mutual judía perpetrado hace 29 años. Reiteró la necesidad de seguir buscando la "verdad negada".