Lunes 26 de febrero de 2024

Madrid: terminó el Año Santo de san Isidro Labrador

  • 15 de mayo, 2023
  • Madrid (España) (AICA)
El arzobispo, cardenal Carlos Osoro, presidió la clausura del Año Santo del patrono de la capital española.
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El arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, presidió este lunes 15 de mayo en la Colegiata  -junto al arzobispo emérito de Madrid, cardenal Rouco Varela, el nuncio apostólico, Bernardito Auza, y el cardenal Aquilino Bocos-, la misa con la que se clausuró el año Año Santo de San Isidro Labrador, con el que se conmemoraba el 400º aniversario desde que fue canonizado el patrono de Madrid.

En un templo colmado de fieles, muchos de ellos con vestimentas típicas, estuvo presente la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital española, José Luis Martínez Almeida.

En su homilía, el cardenal Osoro subrayó que se trató de un “año de gracia para Madrid y para todos los que, de diversos países, de todos los continentes, pasaron por la basílica de san Isidro, para pedir a este santo madrileño y universal su intercesión y su ayuda”.

Para el arzobispo de Madrid, el Año Santo que se clausuró este lunes hizo que se sintiera “la universalidad de la Iglesia”, a través de testimonios como el de los misioneros, que presentaron a san Isidro como “santo, laico cristiano, esposo y padre de familia, como modelo cristiano que fraguó su vida dejándose invadir por la gracia de Jesucristo”.

Y es que tal y como señaló el cardenal Osoro, san Isidro se convirtió, por su obra, en un “modelo para todas las familias cristianas. Fue un creyente y trabajador incansable, modelo de caridad cristiana para todos los que tuvo a su lado y para todos los que iban en búsqueda de su consejo y cercanía”, continuó exponiendo durante la homilía.

Las tres palabras con las que Osoro definió la vida de San Isidro
El titular de la Iglesia madrileña recordó, asimismo, que las nuevas investigaciones han permitido, a lo largo de este Año Santo, tener datos más precisos sobre la persona y la vida del santo. Estos estudios, junto a los pasados, han llevado a Osoro a resumir en tres palabras el modo de vida y de actuar del patrono de la capital de España: “Escuchar, caminar, anunciar”.

Sobre la escucha, el arzobispo madrileño consideró que, a través de San Isidro, hemos aprendido “a escuchar la Palabra de Dios. En este Año Santo, san Isidro nos ha invitado a sintonizar con la Palabra de Dios y a discernir si somos de verdad hombres y mujeres que formamos parte de un Pueblo en el que caminamos juntos, junto al Señor que camina en medio de nosotros”.

Al hilo de esta idea, el cardenal español instó al pueblo de Dios a no hacer caso “de profetas de calamidades que dividen y rompen”, y pidió a los fieles caminar juntos, “sintiéndonos miembros de un Pueblo Santo”.

El cardenal Osoro continuó reivindicando la huella que dejó san Isidro en el pueblo de Madrid, un territorio que siempre se caracterizó por la acogida. Una acogida que se resume, según el cardenal, “en la alegría de la fe” y “la belleza de la fraternidad”.

“Esto es lo que entregó y sigue entregando san Isidro Labrador. Sí, la alegría de haber asumido una manera de ser y de vivir que no excluye absolutamente a nadie, pero que regala y ofrece esa mirada y gestos de Jesús: cómo ser canales abiertos y generosos de los que fluye amor, gracia, poner al otro en el centro, ser constructores de fraternidad”, expresó.

Por último, el arzobispo Osoro puso en valor la figura de San Isidro como ejemplo de anuncio del Evangelio, pese a que hace casi un milenio que abandonó este mundo: “Para anunciar, hay que rezar. La creatividad viene de la oración, pues nos abre a Dios, a los demás, al prójimo. Para anunciar, las personas se tienen que sentir acogidas. Un anuncio de Cristo no lo pueden hacer hombres y mujeres enfadados, sin alegría… así no se puede anunciar el Evangelio. Estamos invitados a descubrir, en san Isidro Labrador, un modo de caminar mostrando la belleza del Evangelio”, concluyó.+