Domingo 20 de septiembre de 2020

Mons. Martín a los jóvenes: "Son signo luminoso en este tiempo"

  • 28 de enero, 2020
  • Rosario (Santa Fe) (AICA)
Con el lema "Unidos transformamos la vida en servicio", se llevó a cabo la 10ª edición de Manos a la Obra Rosario, en la que jóvenes rosarinos ponen su vocación al servicio de quienes más lo necesitan.

Con el lema “Unidos transformamos la vida en servicio”, se llevó a cabo la 10ª edición de Manos a la Obra Rosario, en la que jóvenes rosarinos ponen su vocación al servicio de quienes más lo necesitan.



Este año, la misión se desarrolló en cuatro barrios de las localidades de Granadero Baigorria, Fray Luis Beltrán y Capitán Bermúdez. Los jóvenes han visitado a las familias durante el año, realizando tareas de relevamiento de las necesidades de cada lugar.



El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Eliseo Martín, presidió la misa de clausura de la misión. En su homilía, les dijo: “Ustedes, queridos jóvenes, han sido una gran luz para los barrios que visitaron (…) Han sido ese signo luminoso en este tiempo de egoísmo, violencia, indiferencia. Mostraron que la alegría está en servir a los demás porque la ley del ser humano, es amar y ser amado, es servir. La vida tiene sentido si servimos, si nos damos a los demás”.



“Las experiencias que tuvieron son signos de la presencia de Dios en sus vidas”, continuó diciendo. Valorando el gesto de los jóvenes de dedicar su tiempo de verano gratuitamente a los demás, expresó: “Verlos a ustedes, me invita a renovar mi fe, mi entrega al Señor y el sentido de mi ministerio pastoral. Muchas gracias por este signo”.







Luego se refirió al llamado del Señor a seguirlo: “Hoy nos dice a cada uno de nosotros: sígueme. Hay una edad especial, la edad de ustedes, donde una chica, un chico se tiene que preguntar: ‘¿Qué quiere el Señor de mí? ¿Cuál es el proyecto del Señor para mí?’”.



Por último, recordó el Domingo de la Palabra de Dios instituido por el Papa: “En este domingo pidamos al Señor un oído atento y un corazón disponible para proclamar al Señor con nuestra vida, porque sí la Palabra de Dios no cae en un terreno fértil nuestra vida es nula, no le dice nada a nadie”.



Finalmente, anunció a los jóvenes: “No hay nada nuevo bajo el sol. Es Cristo el que trae la novedad”, y concluyó invocando a la Virgen para que Manos a la Obra siga transformando el mundo para gloria de Dios y bien de nuestros hermanos.+