Jueves 13 de agosto de 2020

Puerto Iguazú se consagró al Sagrado Corazón de Jesús

  • 8 de julio, 2020
  • Puerto Iguazú (Misiones) (AICA)
Acompañado por el obispo emérito, monseñor Marcelo Martorell, el clero diocesano y los seminaristas, monseñor Nicolás Baisi consagró la diócesis de Puerto Iguazú al Sagrado Corazón de Jesús.

Luego de haber tomado posesión de la diócesis el domingo 5 de julio, el obispo de Puerto Iguazú, monseñor Nicolás Baisi, consagró la diócesis al Sagrado Corazón de Jesús. Acompañado por el obispo emérito, monseñor Marcelo Raúl Martorell, el clero diocesano y los seminaristas, el lunes 6 de julio monseñor Baisi celebró la misa en el santuario Santa María del Iguazú.

Concluida la Eucaristía, monseñor Baisi expuso el Santísimo Sacramento y presidió la consagración al Corazón de Jesús: “Somos tuyos y tuyos queremos ser: y a fin de vivir más estrechamente unidos contigo todos, yo, Nicolás, obispo de Puerto Iguazú, y cada uno de los miembros de este presbiterio, nos consagramos en este día a tu Sagrado Corazón”, expresaron a una sola voz.

Asimismo, se celebró la memoria de Santa María Goretti, mártir, y un Evangelio que hizo a monseñor Baisi recordar su vida sacerdotal, “en continuo contacto con Cristo, y muchas veces nos olvidamos de ello y es por eso que siempre hemos de hacer memoria del acontecimiento que realizan nuestras manos”.

Seguidamente destacó que vino a la diócesis “para que los hombres tengan vida. Quiero que el centro de nuestra vida sea la Eucaristía, para que cada vez que la celebramos el Señor venga al mundo, que sin Él está condenado a muerte. Hoy el mundo, al no tener en su horizonte la resurrección, está muerto, como la niña del Evangelio, que si bien muchos la ven como muerta, al estar el Señor ahí ella solo duerme”, afirmó el prelado.

Durante la celebración el obispo emérito, monseñor Martorell, se despidió del clero, agradeciendo la compañía y el trabajo realizado, y pidió perdón por cualquier error cometido en el camino. Y dijo a los sacerdotes: “Así como la vida sacerdotal es cantar las maravillas del Señor y proclamar la resurrección, también es una subida a la cruz con Cristo”.

Monseñor Martorell, que cumplió 75 años en marzo, viajará a la ciudad de Salta, su tierra natal, donde vivirá junto a su familia esta nueva etapa de su ministerio.+