El pontífice celebró la misa en Santa María de la Presentación, en la periferia de la capital italiana, y mantuvo encuentros con niños, jóvenes, enfermos y voluntarios de Cáritas.
"Elevemos nuestra humilde oración al Señor para que cese el estruendo de las bombas, se callen las armas y se abra un espacio de diálogo donde se escuche la voz del pueblo", manifestó el Papa.
"No es tiempo de oposiciones entre un templo y otro, entre 'nosotros' y 'los otros' pues los adoradores que Dios busca son hombres y mujeres de paz", manifestó León XIV previo al rezo del Ángelus.
León XIV destacó el papel de los capellanes militares como servidores de la paz y animó a que el Evangelio inspire la misión de las Fuerzas Armadas en favor del bien común.