El obispo emérito de San Isidro advirtió sobre la incapacidad de detenerse a comprender la historia y la situación del prójimo, que impide abordar los problemas comunes de la humanidad.
El obispo emérito de San Isidro señaló que la luz se contrapone a las tinieblas y se identifica con la verdad, por lo que vivir coherentemente esa verdad es una exigencia del Evangelio
"Una felicidad diferente que tiene que ver con esta libertad que solamente puede dar el Espíritu", manifestó el obispo emérito de San Isidro en su reflexión del Evangelio semanal.
"El hombre es profundamente sí mismo cuando puede adorar a Dios", manifestó el obispo emérito de San Isidro, y recordó que "Conocer a Jesús es conocer la verdad".