Tras su regreso de España, el padre Concepción Reyes fue arrestado, sometido a largos interrogatorios por la Oficina de Migración y finalmente expulsado del país.
En un nuevo paso más contra la libertad religiosa el Régimen prohibió el ingreso de Biblias a los turistas y viajeros que intentan ingresar al país por vía terrestre desde Costa Rica.
El Papa recibió a los miembros de Ayuda a la Iglesia Necesitada, una fundación pontificia, y elogió su labor para defender la libertad religiosa como un elemento esencial de la vida humana.
León XIV recibió a la abogada nicaragüense Muriel Sáenz quien le entregó el informe, elaborado por la activista exiliada Martha Patricia Molina.