Lunes 9 de marzo de 2026

A los 17 años escribió un libro inspirado en Acutis para hablar de fe a otros jóvenes

  • 9 de marzo, 2026
  • Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco) (AICA)
Erwin González Gillard, de Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, cuenta cómo la historia del beato cambió su forma de vivir la fe y lo impulsó a escribir un libro para compartir ese camino
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A los 17 años, mientras muchos adolescentes piensan en terminar la escuela o en qué estudiar, un joven chaqueño decidió sentarse a escribir un libro. No lo hizo por una tarea escolar ni por un desafío literario, sino porque una historia le cambió la forma de mirar su propia vida.

Erwin González Gillard vive en Presidencia Roque Sáenz Peña, pertenece a la diócesis San Roque y encontró inspiración en la figura de san Carlo Acutis, el adolescente italiano que utilizó internet para difundir la fe y que se convirtió en una referencia para miles de jóvenes católicos en el mundo.

El proyecto no nació de un impulso repentino, sino de un proceso interior que fue creciendo con el tiempo. "No fue que un día me senté y dije 'voy a escribir un libro'. Fue algo que fue creciendo en silencio dentro mío. Después de conocer la vida de Carlo, me quedó una pregunta muy fuerte: ¿cómo puede ser que un chico tan joven haya entendido algo tan grande?", cuenta en declaraciones a AICA.

Erwin González Gillard

Esa pregunta comenzó a acompañarlo en su vida cotidiana hasta que, en un momento de oración, sintió que no podía quedarse con lo que había descubierto. "Sentí que no podía guardarme lo que había descubierto. Fue como una certeza interior, como sentir que lo que me había tocado el corazón tenía que compartirlo", explica.

El primer encuentro con Acutis
Su primer encuentro con la historia de Acutis fue, según recuerda, un verdadero sacudón personal. "Yo pensaba que la santidad era algo lejano, casi imposible. Y cuando conocí su vida, me sorprendió que era un chico normal: tenía amigos, usaba tecnología, jugaba y vivía su fe en serio", relata.

Lo que más lo impactó fue el lugar central que el joven italiano le daba a la Eucaristía. "Me hizo preguntarme si yo realmente estaba valorando eso o si lo había vuelto algo rutinario", reconoce.

El camino de la escritura tampoco estuvo libre de dudas. "Me preguntaba si estaba preparado, si era suficiente para escribir sobre alguien así. Porque cuando hablás de alguien que vivió su fe con tanta coherencia, inevitablemente te mirás a vos mismo. Y eso incomoda", admite.

Sin embargo, decidió continuar y escribir desde su propia experiencia: "Entendí que no tenía que escribir desde la perfección, sino desde el camino".

Para Erwin, uno de los desafíos que enfrentan muchos jóvenes es que la fe suele presentarse como algo separado de la vida cotidiana. "Muchas veces la fe se presenta como algo separado de la vida real, como si fuera sólo para la iglesia o para momentos difíciles", señala.

Sin embargo, sostiene que la espiritualidad también se vive en lo cotidiano: "En cómo tratás a tu familia, cómo respondés a los problemas, cómo vivís tus relaciones".

La coherencia y no doble vida
Entre los rasgos que más lo marcaron de Acutis destaca su coherencia. "Carlo no tenía una doble vida. Muchas veces uno es uno en la iglesia y otro cuando está con amigos o en redes. En cambio Carlo era el mismo siempre", reflexiona.

Para él, esa autenticidad es justamente lo que hoy más valoran los jóvenes. "Creo que lo que lo hacía distinto no era que fuera raro, sino que era auténtico. Y eso actualmente vale muchísimo", plantea.

El objetivo del libro, cuenta, es transmitir una idea simple: que la santidad no es algo lejano ni reservado a unos pocos. "Que la santidad es posible en la actualidad. Que no es algo de hace siglos. Que un joven común, con redes sociales, con amigos, con tentaciones, puede elegir vivir distinto".

"Si alguien termina el libro pensando: 'yo también puedo intentar vivir más cerca de Dios', entonces ya valió la pena", revela. Inspirado en el propio Acutis, que utilizó internet para evangelizar, también reflexiona sobre el rol de las redes sociales. "No son ni buenas ni malas en sí mismas. Depende del corazón con el que las uses", sostiene.

Dejá que Dios se encargue
Y plantea una pregunta que atraviesa a su generación: "Actualmente los jóvenes vivimos conectados todo el tiempo. Entonces si no llevamos contenido con sentido, ese espacio se llena de vacío".

Además de contar la vida del joven italiano, el libro también refleja su propio camino personal. "Hablar de mí fue lo que más me costó escribir. Contar la historia de alguien santo es más fácil que mostrar tus propias luchas", reconoce. Pero cree que justamente ahí está la clave para conectar con otros jóvenes: "Los jóvenes no buscan discursos perfectos. Buscan verdad".

Y deja un mensaje final para quienes puedan encontrarse con su historia: "No esperes a ser perfecto para empezar. Empezá ya y dejá que Dios se encargue del resto".+

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