Domingo 25 de febrero de 2024

Card. Semeraro, sobre santo Tomás de Aquino: 'Cuando el genio está absorto en Dios'

  • 19 de julio, 2023
  • Fossanova (Italia) (AICA)
El purpurado presidió ayer la misa en la abadía de Fossanova por el 700º aniversario de la canonización del Aquinate, inaugurando tres años de aniversarios y celebraciones.
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El trienio dedicado a la figura de santo Tomás de Aquino (este año es el séptimo centenario de su canonización; en 2024, el 750º aniversario de su muerte; en 2025, el octavo centenario de su nacimiento), con las conmemoraciones correspondientes, comenzó solemnemente ayer, martes 18 de julio, en la abadía de Fossanova, en Priverno, en la provincia italiana de Latina (donde murió el gran teólogo dominico). Allí el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos y enviado especial del Papa, presidió la misa en recuerdo de la canonización del Aquinate, que tuvo lugar el 18 de julio de 1323. 

El cardenal fue recibido por el obispo de Latina -Terracina -Sezze-Priverno, Mariano Crociata, junto con muchas autoridades civiles de la zona y más allá, como la embajadora de Lituania ante la Santa Sede, Sigita Maslauskait-Mailiene.

Semeraro, en su homilía, recordó la dedicación de santo Tomás al estudio y cómo se preparaba para la enseñanza con la oración. En él, "estudio y contemplación no son dos operaciones separadas, sino un solo acto donde convergen la inteligencia y el amor". Muestra de ello es “su famoso y aparente estar distraído, silencioso, casi, diríamos, con la “cabeza en las nubes”, hasta el punto de obligar a sus superiores a poner a su lado a alguien que lo devolviera a la realidad. Así fue como Reginaldo di Piperno (hoy Priverno) se convirtió para Tomás en una especie de enfermero”.

Cuentan las biografías del santo qu,e por esta actitud, desde que era un joven estudiante, los hermanos lo llamaban en broma el "Buey Mudo", también por su complexión muy robusta. "Su silencio era más bien una expresión de su estar absorto en Dios -destacó el cardenal Semeraro-, en ese Dios que lentamente iba como vaciando su mente y llenando su corazón". Esto, a tal punto que, al final de su vida, Tomas llegó a decirle a su secretario Reginaldo: “Todo lo que he escrito ahora me parece pura paja”.

Semeraro también recordó en su homilía las palabras del Papa Francisco en la carta en la que lo nombraba su enviado para esas celebraciones: “Tomás, lleno de Dios del Espíritu de inteligencia, mientras investigaba humildemente con la razón los misterios divinos, los contemplaba” con una fe ardiente".

Fue significativa la presencia en la misa de dos delegaciones: la de la diócesis de Frosinone, encabezada por el obispo Ambrogio Spreafico, y la de la diócesis de Sora-Cassino-Aquino-Pontecorvo, con el vicario general, monseñor Alessandro Recchia, ya que el obispo Gerardo Antonazzo encabeza una peregrinación diocesana a Toulouse, donde se encuentran desde 1369 los restos de Santo Tomás de Aquino, en la iglesia dominica conocida como "de los jacobinos". El Papa escribió a los obispos de Latina, Sora y Frosinone el pasado mes de junio, pidiéndoles que conservaran la memoria viva del Doctor Communis.

Conmemorar su canonización en sus lugares de origen, subrayó el Pontífice, significa "reconocer la acción eficaz del Espíritu, que guía a la Iglesia en la historia, y, por otra parte, la respuesta generosa del hombre, que experimenta cómo los talentos naturales con los que está dotado y que él cultiva no sólo no son mortificados por la gracia, sino que son vitalizados y perfeccionados". 

Santo Tomás es “un bien precioso para la Iglesia de hoy y de mañana”, “necesitamos centrarnos en el estudio” de su obra “en su contexto histórico y cultural y, al mismo tiempo, atesorarla para responder a los desafíos culturales de hoy”. 

El Papa encomendó entonces dos tareas a los prelados: "La construcción paciente y sinodal de la comunidad, y la apertura a 'toda la verdad'".+