Viernes 27 de noviembre de 2020

El arzobispo de Rosario invitó a practicar obras de misericordia durante la pandemia

  • 21 de abril, 2020
  • Rosario (Santa Fe) (AICA)
Monseñor Eduardo Eliseo Martín, arzobispo de Rosario, invitó a practicar en este tiempo de pandemia las obras de misericordia, y especificó cómo hacerlo: ayudando materialmente a quienes tienen hambre

El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Eliseo Martín, presidió la misa del segundo domingo de Pascua en la capilla Jesús Misericordioso, de esta ciudad, sin asistencia de fieles debido a la crisis sanitaria por el coronavirus.



La Eucaristía por el Domingo de la Divina Misericordia fue concelebrada por el presbítero Javier Carbone y transmitida por las redes sociales.



En la homilía, el prelado rosarino subrayó que San Juan Pablo II enseña en la encíclica “Dios es rico en misericordia” que “lo primero es que la Iglesia cree en la misericordia de Dios y en que Dios es misericordia. Profesa la fe en la misericordia. Confiamos en la misericordia”.



“La fe que se hace confianza: Jesús en vos confío, dice la jaculatoria. Fiarnos de este amor infinito. Por eso hemos de repetir esta jaculatoria todos los días. Jesús en vos confío. Cualquiera fueran tus pecados, Dios te ama, Dios es misericordia”, subrayó citando al Papa polaco.



Monseñor Martín destacó la otra invitación que hace “el gran papa” Juan Pablo II a “practicar la misericordia”, al recordar: “Habiendo experimentado el amor de Dios, cómo no voy a perdonar a mis hermanos lo poco que me deben, cómo no voy a practicar la misericordia. La misericordia de Dios es sin medida. Nos acercamos a la misericordia de Dios para ser misericordiosos después”.



“Los invito a practicar en este tiempo las obras de misericordia: ayudando materialmente a quienes tienen hambre, llamar por teléfono a un anciano, amigos, abuelos, rezar por los demás, aconsejar a los otros, comprender, ser pacientes. Así vamos a poder experimentar la paz que nos trae Jesucristo resucitado”, propuso.



“Hermanos y hermanas, demos gracias a Dios por su infinita misericordia. A pesar de nuestras caídas Dios nos perdona. No se cansa de perdonarnos. Llevemos la misericordia de Dios a todos lados. ¡Demos gracias a Dios por su infinita misericordia!”, concluyó.+



» Texto completo de la homilía