"Es conveniente que el Adviento mantenga sus elementos constitutivos, para que la Navidad recobre su identidad: lectura de la Palabra, oración, penitencia y Eucaristía", propuso el arzobispo.
El obispo emérito de San Isidro compartió su reflexión sobre la solemnidad de Cristo Rey, cuya "coronación" -destaco- se manifiesta en la cruz.
El obispo de San Francisco meditó sobre la solemnidad de Cristo Rey, destacando la escena del calvario, la súplica del ladrón arrepentido y el modo en que Jesús ejerce su realeza desde la cruz.
Al presidir la solemnidad de Cristo Rey, el arzobispo de Buenos Aires llamó a contemplar la cruz, rechazar las burlas a la fe y reconocer a Jesús en los más pobres, renovando la misericordia y la fe.