Lunes 17 de junio de 2024

El padre Alejandro Russo, asesor general de los Círculos Católicos de Obreros

  • 6 de mayo, 2024
  • Buenos Aires (AICA)
Recientemente designado por Mons. García Cuerva, habló de su nueva tarea, de su relación histórica con la Federación, del padre Grote y de la necesaria vivencia de la Doctrina Social de la Iglesia.
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Recientemente designado por monseñor Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, como nuevo asesor general de la Federación de los Círculos Católicos de Obreros (FCCO), el padre Alejandro Russo habló de su nueva tarea, de su relación histórica con la Federación, del padre Federico Grote, de la necesaria vivencia de la Doctrina Social de la Iglesia, y brindó  algunas palabras para los integrantes de los Círculos Católicos de Obreros de todo el país,a través de Radio Grote, emisora de la FCCO.

En el programa “En Clave Grote”, en diálogo con Tito Garabal, el sacerdote del clero porteño comenzó explicando que esta tarea lo lleva “a una situación particular, agradecida, emotiva, porque vuelvo al lugar que conocí desde siempre. Es volver al lugar donde vi la tarea inicial, donde trabajé en los primeros de mis años, estando presente en las distintas acciones de la Federación hasta entrar al Seminario en 1980”.

Aseguró que, para él, “es una alegría estar en el oficio donde han estado grandes sacerdotes como los padres Sánchez Gamarra, Bellardini, Somolinos y tantos que vi pasar por aquí… Es un lugar que me es familiar, era como mi casa de chico, porque mi abuelo era administrador del Sanatorio San José, era Tesorero de la Junta de Gobierno y de la Federación. Era como ir al colegio, algo de todos los días, y siempre muy cercano a sus acciones”.

El padre Russo, que es también rector de la catedral de Buenos Aires y moderador de la Curia, consideró que, en la Federación, “hay un legado histórico que se debe restaurar en la difusión de la Doctrina Social de la Iglesia, sobre todo con tanta actualización que está haciendo el Papa Francisco, que la ha incorporado a una cuestión neurálgica del anuncio del Evangelio, no sistemáticamente, sino mediante esa apertura y esa dedicación que la Iglesia manifiesta hacia el otro”.

Al referirse al fundador de la FCCO, el presbítero Federico Grote, el padre Russo indicó que, “si bien siempre se lo ha valorado por esa creación de los Círculos, es verdad que no siempre se ha descubierto del todo la profundidad de la situación y la acción del padre Grote. Estaba la biografía del padre Sánchez Gamarra, pero era como una situación como histórica, y no se comprendía más profundamente lo que significaba esa concretización de la encíclica Rerum Novarum, de León XIII, en el plano social argentino, mediante su trabajo sacerdotal y social”

“En la reciente Asamblea de la Federación, decía que la Argentina le debe a los Círculos de Obreros y a la Federación la creación de los sindicatos. Los primeros sindicatos fueron a instancias de los Círculos de Obreros. Creo que la Iglesia Católica le debe la puesta en la calle de la acción laical. Cuando la Acción Católica se instala en la Argentina, en 1932, ya estaba la calle ganada por la Iglesia con la presencia de los Círculos Católicos de Obreros, en el sentido de la participación del laicado en una forma concreta, con su penetración e instalación en el mundo obrero”.

Recordó que “el padre Grote, al principio, no quería llamarlos católicos a los Círculos, justamente para que tuvieran esa dimensión más de apertura, lo cual fue extraño, porque estamos hablando de 1892. Es algo que ahora no llamaría la atención, después del Concilio Vaticano II, porque la visión que él tenía de la DSI fue que era para todos, que es la dimensión que ahora tiene la enseñanza del Papa Francisco”.

Por último, se dirigió a los integrantes de los Círculos del país: “Me gustaría, como proyecto en esta etapa que comenzó con la Asamblea, sacarle lustre nuevamente al conocimiento, a la vivencia y al compromiso de la difusión y la enseñanza de la DSI, no como una doctrina teórica, sino desde la dinámica práctica. En la Asamblea, escuchaba las memorias de los círculos y veo lo mucho que se está haciendo, con una dinámica que es de sinodalidad, que es la preocupación de la Iglesia, todos caminando juntos y cada uno va aportando”.

“Simplemente, les quiero decir que estoy a disposición de todos, y que juntos caminemos hacia adelante en la profundización de un camino ya largo, de un carro que va caminando por la Historia, desde hace mucho, y siempre hay que llevarlo adelante con la disponibilidad que va requiriendo el tiempo. Hay que animarse siempre y en cada momento, hay que aggiornarse e ir adecuando el mensaje y la forma de trasmitir el mensaje”, planteó el nuevo asesor general en el programa de radio.

El padre Russo también consideró que “el padre Grote es una de las tantas figuras que ha tenido y tiene la Iglesia en la Argentina, con una presencia importante en un mundo que, misteriosamente, escucha a la Iglesia como una voz especial a pesar de la secularización. Por eso, la Iglesia tiene una responsabilidad muy grande en la República, porque se convierte en una voz iluminadora, en una voz de los que no tienen voz. Y no hay que olvidar los que decía San Bernardo, que toda reforma comienza con la renovación del corazón. Si no hay contacto con Cristo, no hay cambio, porque el cambio proviene de la gracia”.+