Martes 24 de febrero de 2026

Juventud de Schoenstatt celebró su Campamento Nacional 2026

  • 24 de febrero, 2026
  • Córdoba (AICA)
Más de cien jóvenes del país participaron del encuentro realizado en Los Reartes, con el lema "Unidos por su fuego". Fue una semana de formación, vida comunitaria y renovación espiritual.
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El Campamento Nacional 2026 de la Juventud Masculina de Schoenstatt Argentina, con el lema "Unanimiter - Unidos por su fuego", se realizó del 9 al 16 de febrero en la localidad de Los Reartes, provincia de Córdoba. Allí se congregaron más de cien jóvenes de nivel secundario provenientes de distintas regiones del país, acompañados por sus asesores. Durante la semana también se contó con la visita de monseñor Alejandro Musolino SDB, obispo auxiliar de Córdoba.

Este encuentro, que tiene lugar cada cuatro años, constituye uno de los momentos más significativos en el itinerario formativo de la Juventud Masculina de Schoenstatt en la Argentina. En esta edición, los participantes compartieron jornadas orientadas a profundizar su identidad, afianzar la fraternidad y renovar su vida espiritual.


La experiencia Unanimiter
El lema elegido retomó la expresión latina Unanimiter, que alude a vivir "íntimamente unidos", en referencia a la primera comunidad cristiana relatada en los Hechos de los Apóstoles, que perseveraba en comunión y esperanza. Inspirados en ese modelo, los jóvenes reflexionaron sobre la unidad que los vincula más allá de sus realidades locales, reafirmando el sentido de pertenencia a una misma Juventud Masculina en todo el país.

El símbolo que atravesó las actividades fue el fuego, en sintonía con el camino de la Juventud Masculina Internacional y sus encuentros Ignis, así como con el ideal nacional "Con María, pasión que transforma".

A partir de esta imagen, el campamento propuso profundizar en aquello que los une y los impulsa. Las jornadas combinaron espacios de formación, oración, testimonios, dinámicas recreativas, contacto con la naturaleza y celebraciones comunitarias.

Más que un simple propuesta, el campamento se vivió como una experiencia de Iglesia joven y de misión compartida. Al finalizar la semana, cada participante asumió el compromiso de llevar a sus comunidades lo vivido, con el propósito de transmitir y sostener el espíritu que marcó estos días de encuentro.+