Sábado 26 de septiembre de 2020

Mons. Aguer alerta de posible ataque a la libertad de enseñanza

  • 6 de agosto, 2020
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
Ante unos recientes ataques periodísticos a las escuelas e institutos educativos de Fasta, Mons. Aguer advirtió sobre la posibilidad de ataques a la libertad de enseñanza en el país.

Ante unos recientes ataques periodísticos contra las escuelas e institutos educativos de Fasta, el arzobispo emérito de La Plata, monseñor Héctor Aguer, advirtió sobre la posibilidad de ataques a la libertad de enseñanza en el país. Lo dijo en su comentario editorial del programa televisivo Claves por un Mundo Mejor, emitido por el Canal 9 de TV el sábado 1° de agosto.

Educación pública estatal y privada
"En el ordenamiento jurídico argentino -comenzó diciendo monseñor Aguer- está consagrada la libertad de enseñanza. Existe en la Argentina un único sistema de educación pública que tiene dos vertientes: la gestión estatal y la gestión privada. Sobre esto hay algo que aclarar: a veces se habla de escuela pública refiriéndose sólo a la estatal y no es así porque es tan pública la escuela privada como la escuela estatal. Dentro de la gestión privada yo ubico lo que llamo el subsistema educativo de la Iglesia. La Iglesia hace su obra educativa en este contexto que está asegurado por las leyes; incluso los programas que fija el Estado, también según la ley, deben ser transmitidos de acuerdo con las propias convicciones de la institución”.

El ataque a Fasta ¿preludio de una persecución?
Tras esta introducción, el prelado, que además es Académico de Número de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, explicó por qué sacaba este tema en su reflexión televisiva semanal.

"Lo hago -dijo- porque se ha ido esbozando, en las últimas semanas, una verdadera persecución contra una benemérita institución educativa católica que es Fasta (Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino), fundada por el padre dominico Aníbal Fósbery, que tiene escuelas, colegios de distinto nivel y universidades en el país y en el exterior. Yo creo que este es el esbozo de una verdadera persecución, y no hay que hacerse ilusiones porque la inclinación ideológica de los gobiernos y ese laicismo ancestral que anida en el corazón del Estado, puede dar mucho que pensar y que discutir”.

“A veces ocurre -reveló- en nuestros colegios, que un inspector o una inspectora entran con intenciones de sobrepasar sus atribuciones y se mete en donde no deben intentando coartar esta libertad que tenemos de transmitir la doctrina católica y la cosmovisión cristiana dentro del ámbito de las leyes”.

Temas conflictivos
“Acá se juega -prosiguió monseñor Aguer- algo muy importante en algunas materias que son delicadísimas. Por ejemplo, el tema de la educación sexual, donde los gobiernos tienen programas de educación sexual que yo he llamado de perversión sexual, porque consisten simplemente en información biológica y en los consejos para cuidarse...; mientras que nosotros transmitimos la educación sexual que se llama educación para el amor, la castidad, el matrimonio y la familia.

"Esto ocurre también en otras áreas, como por ejemplo en Historia, donde hay inclinaciones a imponer juicios históricos que no son aceptables, que por otra parte son opinables, donde uno puede tener una visión diversa de la Historia. Esa libertad es la que nosotros tenemos que reivindicar y es la que hoy peligra en estos ataques contra Fasta”.

“Yo creo que no hay que hacerse ilusiones en este sentido. Pienso sobre todo en los representantes legales, en los directivos de las escuelas católicas y en los educadores en general. Creo que no hay que achicarse al saber que estamos protegidos por las leyes y esas leyes deben cumplirse. Y deben cumplirse no de acuerdo al humor de los políticos de turno, sino de acuerdo con la objetividad de esas leyes, pues tenemos que reconocer que allí estamos ocupando un papel fundamental para la construcción de la sociedad argentina”.

La escuela privada, un servicio esencial
“¿Qué sería de nuestro país sin nuestras escuelas: las católicas y las privadas en general? Ocurre algo que es muy doloroso. Para mí es muy doloroso porque yo fui alumno de escuelas estatales, pero hoy da pena ver cómo las familias huyen de las escuelas estatales. Nuestros más humildes colegios parroquiales tienen enormes listas de espera, y eso porque se sabe que de la primaria en la escuela estatal se sale sin saber leer y escribir correctamente.

"Por eso digo que la escuela privada es un servicio esencial, pero más allá de eso la escuela católica está ocupando un lugar dentro del proceso evangelizador de la Iglesia y por eso tiene que transmitir no solamente las verdades humanísticas, históricas, científicas, que son propias de una educación común, sino también la cosmovisión cristiana”.

Monseñor Aguer concluyó su reflexión advirtiendo: “Debemos estar atentos con esto porque yo me temo que este ataque contra Fasta sea el preanuncio de un mal humor que no tenemos por qué soportar”.+