Domingo 25 de octubre de 2020

Mons. García Cuerva llamó a cada uno a "dar lo mejor de sí"

  • 17 de octubre, 2020
  • Río Gallegos (Santa Cruz) (AICA)
En una entrevista telefónica, el obispo de Río Gallegos, monseñor Jorge García Cuerva, brindó información sobre las acciones solidarias en la diócesis y llamó a cuidar la vida.

El obispo de Río Gallegos, monseñor Jorge García Cuerva, brindó una entrevista telefónica a “Tveo Noticias”, en la que se refirió al acompañamiento que la Iglesia diocesana realiza en el marco de la pandemia.

En sus declaraciones, brindó detalles sobre la actividad que realiza Cáritas y compartió su percepción sobre la situación de la ciudad y el país. Se refirió también a las fiestas clandestinas e invitó a unirnos entre todos para poder superar la pandemia.

“La situación es extremadamente compleja”, reconoció el obispo, “y exige de cada uno de nosotros lo mejor, yo creo que es momento de acuerdos, es momento de poder, de algún modo, aunque estemos aislados socialmente, sentarnos a una mesa, en sentido simbólico, y aportar cada uno lo mejor de nosotros”.

Como Iglesia, consideró, “lo que podemos aportar es el trabajo social con los comedores, con los dispositivos que tenemos en Río Gallegos y en otras ciudades afectadas por la pandemia, y tener la posibilidad de acompañar a nuestra gente, a veces desde un llamado telefónico, de sostener en la angustia a través de un teléfono que tenemos desde Cáritas, o también acompañar el momento más triste, más dramático, como es el momento del sepelio y hacerlo también pensando que la pandemia no solamente es Covid sino también una pandemia de hambre, una pandemia de falta de trabajo, una pandemia de soledad y tristeza”.

“Otros deberán hacerlo desde su rol más sanitario, desde su conocimiento más científico respecto a lo que es la salud, otros lo tendrán que hacer más desde su responsabilidad de gobierno, pero creo que el momento es demasiado dramático como para que estemos ‘jugando los autitos chocadores’, buscando el enfrentamiento, buscando lo que nos divide. Al contrario, creo que es momento de tirar todos para el mismo lado, poniendo cada uno lo mejor de sí”, sostuvo.

El obispo se refirió luego a dos sectores en particular: los adultos mayores y los niños en situación de pobreza. “No hace falta verlo en algún documental en la televisión, basta con recorrer la ciudad”, advirtió monseñor García Cuerva

“En el caso de los adultos mayores, creo que ahí tenemos que tomar todos conciencia de que son los sectores a veces más afectados por la pandemia, y de algún modo los más vulnerables frente al Covid, y hay que cuidarlos”. En ese sentido, llamó a “tomar conciencia de que mis actos individuales, mis actos personales tienen consecuencias sociales y afectan a los demás” 

Siguiendo con la idea de “poner lo mejor de cada uno”, el prelado señaló: “Nosotros tenemos los comedores, tenemos la entrega de viandas en los barrios, pero sé que hay otras organizaciones que también lo hacen”. 

Ante la pregunta sobre qué puede hacer una familia que dice ‘Yo no puedo salir a los barrios no quiero salir porque me da miedo a contagiarme, pero quiero ayudar’, para ponerse en movimiento, el obispo expresó: “Yo escribí una carta pastoral este año, que la presenté el 24 de mayo, el día de María Auxiliadora, que habla de una Iglesia renovada y una caridad creativa, y creo que este tiempo ha sido también un tiempo de mucha caridad creativa. Con esto que quiero decir que la gente se ha rebuscado y ha buscado nuevos caminos para tratar de estar cerca de los que necesitan, entonces hay familias que no pueden salir pero de repente, en su casa, preparan cartelitos para poner en las cajas de las viandas, con un mensaje de esperanza”.

“Hay gente que no puede salir pero se le puede acercar los cajones de fruta que se consiguen donados para que haga mermeladas y pueda después repartirse eso en la entrega de las mercaderías; hay gente que no puede salir pero sí hacer las tortas, hace bizcochuelos, hace un montón de cosas que después son el postre en los comedores, y hay gente que no puede salir pero reza para que siga habiendo voluntarios, para que siga habiendo gente generosa; hay gente que no puede salir pero teje mantas, a veces con ropa de Cáritas que es ropa muy vieja, que nadie va a usar pero que podemos hacer un acolchado”, ejemplificó.

En esa línea, el pastor de Río Gallegos agradeció a “la enorme cantidad de voluntarios, de gente que se acercó a dar una mano”. Esto, aseguró, “nos ayudó como Iglesia a tomar conciencia de que todos somos hermanos, que acá no hay cristianos de primera o de segunda, que las puertas de la Iglesia, aunque hoy físicamente los templos estén cerrados, las puertas de la solidaridad, de la caridad, y las puertas de la Iglesia a los más pobres siempre tienen que estar abiertas”.

Por otra parte, monseñor García Cuerva hizo referencia a los egoísmos que surgen en este tiempo, como por ejemplo “encontrarse en un evento y organizar algunas cuestiones que tienen que ver con encuentros de personas, que van en detrimento de la salud colectiva y de algo por  lo que tratamos de luchar todos, que es el bienestar común”.

“La pandemia ha sacado lo mejor de nosotros y también ha sacado la cara más cruel y la cara más egoísta, que puede tener que ver con el remarcar precios de manera cruel cuando se sabe que la gente no tiene un mango, pero que también tiene que ver con esta irresponsabilidad de lo que se llaman a veces fiestas clandestinas”, advirtió. 

“La fiesta es algo en lo que se celebra la vida, la fiesta es un encuentro en el que, con el otro, nos contagiamos alegría, nos contagiamos esperanza, en el cual lo que se da entre todos es un profundo encuentro de amistad. Eso es fiesta, y lo clandestino es lo que se hace para burlar la ley y en este tiempo es para burlar el cuidado de la vida, entonces en los encuentros o juntadas clandestinas lo que se da es contagio de Covid, no se da contagio de alegría, contagio de amistad”, sostuvo. “Creo que la pandemia nos tiene que ayudar a madurar a todos, a hacernos cargo y ser responsables de nuestros actos”, añadió.

En pos del acompañamiento en este tiempo difícil, el obispo detalló que, además de la transmisión de las celebraciones a través de las redes sociales, “tenemos un teléfono de la esperanza con el que se acompaña a aquellos que están más angustiados, más solos, más tristes; presencia en los sepelios, en los momentos en que hay que despedir a un ser querido fallecido; tenemos un montón de encuentros virtuales, hoy la catequesis es por Zoom, al igual que los encuentros diocesanos, los encuentros de músicos de la diócesis e incluso la visita pastoral del obispo”. 

“Nos tenemos que reinventar todos y no enojarnos con la realidad, es lo que nos toca hoy y creo que tenemos que ver la pandemia, más allá del terrible dolor y angustia que genera, también como una oportunidad de madurar y de crecer”, consideró.

Finalmente, en vísperas del día de la madre, que se celebra el domingo 18 de octubre, monseñor García Cuerva pidió a Dios “ser Iglesia madre, Iglesia que recibe a todos, que recibe la vida como viene, una madre que abraza a todos sus hijos con ternura, especialmente a los que más está sufriendo”

“Dicen que el día de la madre es el día en que hay que hacerle un regalo a mamá: Creo que hoy el mejor regalo que le podemos hacer a nuestra madre Patria es unirnos como argentinos y dejar de jugar a los autitos chocadores, que lo único que nos trae es cada vez mayores heridas, mayores divisiones”, concluyó, llamando a cuidar la propia vida y la de los demás.+