Martes 27 de octubre de 2020

Mons. Han Lim Moon: El per-don es el gran-don

  • 12 de septiembre, 2020
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
El obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, reflexionó con el tema del perdón en su homilía para el 24° domingo durante el año.

En su homilía para el 24° domingo durante el año, el obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, reflexionó con el tema del perdón. “¿Te cuesta perdonar? ¿Y pedir perdón?”.

En el Evangelio de este domingo, Jesús dice que hay que perdonar “hasta setenta veces siete”, que quiere decir, “siempre”, dijo el prelado. Poniendo como ejemplo la parábola, monseñor Moon mencionó que “todos recibimos grandes dones de Dios como expresión de su amor: la propia vida, la de los seres queridos y, entre otros, tenemos un gran regalo, indispensable para nosotros pecadores, ¡es el per-don que significa ‘gran-don’!”.

Recordó que “cuando experimentamos este gran amor de Dios a través de sus regalos nos valoramos a nosotros mismos porque su amor nos dignifica”. Además, este amor de Dios “nos sana y nos capacita para amarnos y amar a los demás regalándoles el perdón como Dios a nosotros. También nos capacita para pedir perdón a los demás. En una palabra, todo tiene origen en Dios, la fuente del amor”.

Monseñor Han Lim Moon animó a la comunidad a poner en práctica el perdonar y pedir perdón, lo cual “nos hace hijos cada vez más semejantes a nuestro Dios Padre misericordioso”, y señaló que para el perdón hace falta un proceso interior, que enumeró con los siguientes puntos:

“Ante todo, pedir la gracia de reconocer y experimentar abundantemente el amor gratuito de Dios en nuestra vida concreta; de esta manera, recibiremos la sanación interior que nos capacitará para perdonar progresivamente con la ayuda de Dios; y nos liberará de nuestro resentimiento, rencor y odio y liberará interiormente al hermano ofensor; pero no nos olvidemos de que, dentro de nuestra posibilidad, perdonar es una decisión de hacerle un gran regalo al hermano y depende de cada uno; ahora, si nos negamos a perdonar al hermano, Dios Padre nos retirará su gran regalo que es su perdón, como al servidor ‘miserable’ del Evangelio de hoy”.

Por último recordó que “la comunidad de los cristianos, la Iglesia, nacimos del perdón de Dios a través del Bautismo”, y por lo tanto, “el perdón es el regalo indispensable para intercambiar siempre entre los hermanos”. Por eso, dijo a los fieles: “Si tienes a alguien que te haya ofendido imagina a Jesús presente a su lado, que te pide que lo perdones. Y si tienes a alguien a quien debes pedir perdón, imagina a Jesús presente a tu lado para acompañarte en ese pedido de perdón”.+