Sábado 8 de agosto de 2020

Mons. Martínez Perea celebró los 25 años de Nuestra Señora de la Consolación

  • 12 de mayo, 2020
  • San Luis (AICA)
En la tarde del sábado 9 de mayo, el obispo de San Luis, monseñor Pedro Martínez Perea, presidió una celebración eucarística en la que bendijo el templo parroquial de Nuestra Señora de la Consolación

En la tarde del sábado 9 de mayo, el obispo de San Luis, monseñor Pedro Daniel Martínez Perea, presidió una celebración eucarística en la que bendijo el templo parroquial de Nuestra Señora de la Consolación, a 25 años de su fundación. El párroco local, presbítero Mauricio Verón, concelebró la misa, y acompañaron algunos colaboradores que se encargaron de la transmisión en directo por los medios digitales.



Durante su homilía, el obispo invitó a los fieles a recordar los momentos en la parroquia cuando éramos pequeños: “La parroquia que se hace como una familia, donde cada uno es recibido, donde cada uno ha colaborado para hacer del templo un lugar para Dios que beneficie a todos nosotros con la gracia. El lugar donde se celebra el sacrificio de la santa misa, donde se renuevan los sacramentos, el sacrificio del amor de Dios por todos nosotros”.



Monseñor Martínez Perea afirmó que “el templo es un lugar sagrado. Por eso compartimos el dolor en estos días, al no poder asistir de modo habitual como lo hemos hecho hasta hace poco. Es un dolor que todos llevamos dentro, pero gracias a Dios vemos una luz de esperanza. Vamos a poder, en poco tiempo, retomar con ciertos protocolos”, aseguró.



Al hablar de la parroquia, el prelado dijo: “Hoy es el día de recordar este templo de Nuestra Señora de la Consolación, y a los que ya no están más entre nosotros, que han terminado su vivir en este mundo, a todos los niños, jóvenes, a todas las familias. ¡Qué linda familia que están haciendo! Creo que cada uno piensa lo mismo. Se siente como en su casa. Es parte de ustedes y Dios está con ustedes”, reflexionó.



Monseñor Martínez Perea también se refirió a las lecturas de este domingo, y dijo que están llenas de un misterio: “El misterio de la Santísima Trinidad. Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre. Jesucristo que nos abre las puertas de la esperanza. Adonde yo voy, les prepararé un lugar”.



Continuó: “El pueblo de Israel fue elegido al inicio y luego, sin dejar esa elección, Dios abrió la elección a todos, al que se arrepiente, al que camina por el camino que va al Padre, es decir, con Jesús, y la primera lectura nos muestra el apostolado, que la Iglesia sin apóstoles no podía atender a todos. Entonces nombraron diáconos para poder ayudar a los demás. En la diócesis de San Luis, en todas las iglesias, se está ayudando con nuevos diáconos, como repitiendo aquel momento de los Hechos de los Apóstoles: ayudar a los más necesitados”.



El prelado hizo mención a la segunda lectura de San Pedro: “Nos muestra cómo se abre la montaña, el amor de Dios a nosotros. También nosotros tenemos que hacer apostolado: primero rezar por los demás, anunciar a Jesucristo en la esperanza, que Él nos ha preparado un lugar en el cielo”.



Al concluir, reflexionó: “Jesús solo pone una condición: que vayamos a través de Él, muéstranos ese camino. ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida’, nos dice. Su camino es el camino que lleva a la verdad, que nos va a hacer vivir para siempre. Solo en la verdad, no en la mentira, en la verdad de la naturaleza, en la verdad de la familia, en la verdad que es luz. Él es el camino. Quien no está con Jesucristo, no puede ir al Padre. Es tan simple decirle al Señor: yo quiero caminar contigo, ven a mi vida”.+