Lunes 15 de julio de 2024

Mons. Rubén Martínez: ´Volver a Dios´

  • 28 de febrero, 2024
  • Posadas (Misiones) (AICA)
"Que podamos revisar cómo vivimos nuestra fe en Él y cómo la expresamos en el compromiso para con nuestros hermanos", sostuvo el obispo de Posadas.
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En su mensaje para el segundo domingo de Cuaresma, monseñor Rubén Martínez, obispo de Posadas, llamó a aprovechar este tiempo de conversión y de preparación para la Pascua, también como “preparación de nuestra próxima Asamblea sinodal, que será el 20 de junio y tiene como lema: 'Hacia una Iglesia pobre, para los pobres'”. 

“Quiero recordar que la Asamblea es un momento de encuentro como Pueblo de Dios para rezar, discernir y orientarnos juntos desde el Espíritu Santo, que es el que acompaña a la Iglesia, y, en este caso, a la Iglesia particular de nuestra diócesis. Es parte de un camino sinodal que venimos realizando desde hace muchos años y que hoy acentuamos, uniéndonos a las propuestas de la Iglesia universal, fortaleciendo nuestra condición de sinodalidad en todas nuestras comunidades”, expresó.

En este sentido, resaltó que la Cuaresma “es una oportunidad para revisar, tanto en lo personal como en nuestras comunidades, si todos los bautizados que formamos parte del Pueblo de Dios entendemos que todos tenemos una vocación y una misión. El evangelizar, el salir, el ir a las periferias geográficas y existenciales y privilegiar a los más pobres y excluidos es un llamado que es constitutivo de nuestra condición de cristianos”. 

Señaló a su vez, que, como cristianos, es importante “realizar un examen de conciencia cuaresmal, porque nos sucede que, por distintos motivos, a veces la rutina o lo urgente de las coyunturas, hace que nuestra condición de cristianos no nos implique en la cotidianidad de la vida, y parece que nuestro ser cristiano lo vivimos en «ocasiones», cuando vamos a una misa o cuando hacemos una ofrenda ocasional”.

 Sobre esto, también, el obispo de Posadas hizo un llamado a los agentes de pastoral en las comunidades, tanto parroquiales como en los diversos movimientos: “Es muy frecuente que la mirada se centre casi exclusivamente en mejorar las sedes parroquiales, sus edificios o templos, y se omita que la parroquia o el movimiento tiene siempre que tener una índole evangelizadora que privilegie las periferias, tanto geográficas como existenciales. Obvio que los sacerdotes y consagrados, pero también los laicos, deben revisar si su ser cristiano lo viven con un compromiso misionero y samaritano”.

Asimismo, destacó que “todos los bautizados necesariamente, desde su vocación y misión, tienen que vivir esta dimensión misionera y samaritana donde, desde la caridad, los más pobres y excluidos estén incluidos en nuestro corazón y estilo de vida. Un buen examen de conciencia cuaresmal nos puede ayudar a que nos preguntemos aquello que tan contundentemente nos enseña Jesucristo, el Señor: ´Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver […] Les aseguro que, cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo´ (Mt 25, 35-36.40)”. 

Por último, invitó a pedirle a Dios “que estas semanas podamos asumirlas como una nueva oportunidad de ´volver a Dios´ y que, con humildad, podamos revisar cómo vivimos nuestra fe en Él y cómo la expresamos en el compromiso para con nuestros hermanos”.+