Jueves 26 de noviembre de 2020

Mons. Urbanc rezó por las familias afectadas por el Covid-19

  • 21 de octubre, 2020
  • San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
"La muerte es un misterio tan nuestro, pero tan extraño", afirmó el obispo de Catamarca al hacerse presente con la oración a las familias que han perdido un familiar.

El obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, envió un comunicado a las familias afectadas por el Coronavirus y se comprometió a rezar por el eterno descanso de quienes han fallecido, y por el consuelo de sus familiares.

“Desde que conocí, el pasado domingo 18 de octubre, la partida de la primera persona con Covid-19 estoy ofreciendo la intención de la misa por su eterno descanso y por el consuelo de toda su familia”, comenzó expresando.

“La muerte de un ser querido, en estas circunstancias o en otras, siempre nos desconcierta y no encontramos en esos momentos palabras o gestos que nos disipen la aflicción que produce la despedida de alguien que amamos”, continuó monseñor Urbanc.

Y aunque aseguró que “la fe cristiana que recibimos en el bautismo nos ilumina la realidad”, mencionó que en realidad “no nos exime del trago amargo que tenemos que vivir”. En este sentido, el obispo valoró a los “hermanos que nos acompañan con su presencia, muchas veces silenciosa, a ir procesando lo que nos toca vivir y nos sostienen con su cariño, ayuda y oración”.

Seguidamente, el obispo afirmó: “La muerte es un misterio tan nuestro, pero tan extraño. Sólo mirando a Jesucristo crucificado y resucitado tenemos esa luz de esperanza que nos anima a seguir caminando y luchando para encontrarnos un día con todos los seres queridos o conocidos en la Gloria de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, junto con la Virgen María, los santos y los ángeles”.

Antes de concluir pidió a la Madre Morena del Valle “nos siga reconfortando en los dolores de la vida presente, nos de la constancia en el cuidarnos los unos a los otros en esta pandemia para que no claudiquen nuestros nervios y podamos lograr como sociedad aquellos valores que necesitamos para sabernos y conducirnos como verdaderos hermanos”.

“A todos hago llegar mi humilde bendición y compromiso de oración. ¡Señor de la Salud, ten piedad de nosotros! ¡Madre de los enfermos, ruega por nosotros!”, finalizó.+