Miércoles 11 de marzo de 2026

Santa Rosa celebró el centenario de la Casa Salesiana Domingo Savio

  • 11 de marzo, 2026
  • Santa Rosa (La Pampa) (AICA)
La comunidad salesiana dio inicio a un año de celebraciones por sus 100 años de servicio educativo y pastoral en la diócesis, una historia que comenzó -literalmente- con un partido de fútbol.
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La comunidad educativa y pastoral de la Casa Salesiana Domingo Savio, en Santa Rosa, celebró el 7 de marzo el centenario de presencia salesiana con una jornada festiva que reunió a autoridades religiosas, docentes, estudiantes y familias.

La celebración central tuvo lugar en el templo de la institución con una misa presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Luis Martín. La Eucaristía fue concelebrada por el padre inspector Manuel Cayo, y el vicario inspectorial Osvaldo Braccia, junto a numerosos sacerdotes salesianos y miembros del clero diocesano que se acercaron para compartir el aniversario.

En su homilía, el padre inspector situó la historia de la obra en el marco de los 150 años de la llegada de los salesianos a la Argentina, en la expedición misionera encabezada por Juan Cagliero. Recordó que fue él quien recibió en 1895 la invitación del arzobispo de Buenos Aires para asumir la misión en La Pampa, dando inicio a una presencia que comenzó a consolidarse en 1896.

En ese contexto evocó a los primeros sacerdotes que trabajaron en la región, como Pedro Orsi y Juan Franchini, quienes sentaron las bases de lo que con el tiempo se convertiría en la obra salesiana local. Franchini asumió en 1896 la parroquia de Santa Rosa de Toay -nombre que tuvo la ciudad hasta 1917- y fue considerado el fundador de la presencia salesiana en la capital pampeana.

La misión continuó expandiéndose con el paso de los años. En 1915 llegaron a la ciudad las Hijas de María Auxiliadora, inspiradas en la propuesta educativa de san Juan Bosco y santa María Mazzarello. Más tarde, en 1924, arribó el sacerdote Luis Botta con el encargo de construir el colegio que había sido proyectado tiempo antes.

La piedra fundamental del futuro Colegio Domingo Savio fue bendecida el 26 de octubre de 1925 por el entonces inspector salesiano Valentín Bonetti. Meses después, el 8 de marzo de 1926, las crónicas de la congregación registraron una escena que se convirtió como símbolo del estilo salesiano.

Según relató el padre inspector, ese día, tras la misa inaugural, los sacerdotes se dirigieron al nuevo colegio, donde los esperaban los niños junto a sus familias. El patio estaba cubierto de yuyos y las instalaciones aún estaban incompletas: faltaban aulas, muebles y camas. Sin embargo, hubo algo que no faltó.

"Lo primero que se hizo fue inflar una pelota de fútbol y jugar un partido con los chicos", recuerda la crónica de aquella jornada.

Ese gesto, señaló el sacerdote, marcó el espíritu que caracterizaría desde entonces a la institución: el patio como lugar de encuentro, la cercanía con los jóvenes y el clima de familia, alegría y fiesta propio del carisma salesiano.

Tras la celebración religiosa se realizó el acto institucional. Allí, la directora general de la casa, Gabriela Etcheverry, destacó la visión educativa heredada del fundador de la congregación.

"Don Bosco no fue un simple espectador de su época; fue un visionario que supo leer la realidad de los jóvenes con el corazón", afirmó. Según expresó, esa misma actitud permitió a generaciones de salesianos y laicos interpretar las necesidades de cada tiempo y sostener la misión educativa de la institución.

Al cumplirse el centenario, Etcheverry llamó a renovar ese compromiso para seguir acompañando a niños, niñas y jóvenes en un contexto social cada vez más desafiante, buscando que cada uno que llegue a la casa se sienta "profundamente amado".

De este modo, la Casa Salesiana Domingo Savio dio inicio a un año de celebraciones por sus 100 años de servicio educativo y pastoral en La Pampa, una historia que comenzó -literalmente- con una pelota inflada en medio de un patio todavía sin terminar.+