Martes 24 de febrero de 2026

'Somos los pobres para los pobres': comienza la misión orionita en Orán

  • 24 de febrero, 2026
  • San Ramón de la Nueva Orán (Salta) (AICA)
La nueva comunidad inició su labor pastoral en la diócesis salteña con presencia en la capilla Nuestra Señora de Luján y el Hogar de Cristo "Padre Diego", apostando a una tarea cercana y colaborativa.
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La Familia Orionita abrió una nueva comunidad en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, provincia de Salta, en un paso que venía gestándose desde el Capítulo Provincial 2021 y que fue ratificado por la Asamblea Provincial 2025 como un "signo de esperanza" para la Provincia religiosa. La decisión no fue circunstancial: se trató de un proceso de discernimiento y consulta que maduró a lo largo de estos años.

El inicio oficial de la misión tuvo lugar el sábado 21 de febrero, durante la Eucaristía celebrada en la catedral San Ramón Nonato, donde el obispo diocesano, monseñor Luis Scozzina OFM, presentó ante la comunidad a los religiosos que asumirán la nueva presencia. Participaron también el superior provincial, padre Eldo Musso; el padre Rodrigo Gálvez; el hermano José Almirón; y el padre Facundo Mela.

La bienvenida continuó el domingo 22 de febrero en la capilla Nuestra Señora de Luján, ubicada en el barrio Estación, en la periferia de la ciudad. Allí fueron recibidos el padre Gálvez y el hermano Almirón, quienes residirán junto a la capilla y acompañarán también a los jóvenes del Hogar de Cristo, con el deseo de caminar en el espíritu de san Luis Orione.

La llegada a Orán es fruto de un camino de oración y búsqueda. El padre Gálvez explicó que, tras considerar distintos lugares posibles, la comunidad reconoció en este destino una señal de la Providencia. "No fue algo caprichoso; hubo un caminito de rezar, de buscar y consultar. Eso nos da la certeza de que es el lugar que Dios nos mostraba", señaló.

La nueva comunidad desarrollará su tarea en la diócesis encabezada por monseñor Scozzina, sumándose a espacios pastorales ya existentes. Por un lado, estará presente en la capilla Nuestra Señora de Luján, desde donde se impulsa la pastoral en la periferia; por otro, acompañará la pastoral de adicciones junto al equipo de laicos del Hogar de Cristo "Padre Diego", ubicado a unas 35 cuadras de la capilla.

Esta opción responde a criterios definidos por la Obra: insertarse donde el carisma aún no estaba presente, trabajar junto a laicos y priorizar zonas urbanas periféricas, evitando estructuras de gran envergadura para centrarse en una pastoral más directa y cercana. A diferencia de otras obras orionitas -como cottolengos, colegios o parroquias de mayor dimensión-, en Orán la presencia tendrá un perfil sencillo y de colaboración con la Iglesia local.

El hermano Almirón vinculó esta experiencia con el llamado a ir a las periferias, recordando las insistencias del papa Francisco sobre las periferias geográficas y existenciales. Orán, señaló, reúne ambas dimensiones: diversidad cultural, realidades complejas y situaciones de dolor vinculadas, entre otros aspectos, al flagelo de la droga y la soledad. "Somos los pobres para los pobres", expresó, retomando una frase de Don Orione.

Para los misioneros, el desafío principal no será la gestión de estructuras, sino la presencia cercana. "Estamos ahí para acompañar, pero no desde arriba, sino a la par", explicó el hermano Almirón, y subrayó la importancia de una actitud de escucha y trabajo compartido con los equipos diocesanos.

Al recordar los inicios de Don Orione en la Argentina, los religiosos encontraron un paralelismo con lo vivido en Orán. Destacaron la acogida recibida y las condiciones ya preparadas para su llegada como un signo de generosidad y providencia. "Íbamos a donde nos toque, y ya está la Virgen de Luján esperando, la casita preparada y los equipos trabajando", expresó el padre Rodrigo, sintetizando el espíritu con el que asumen esta nueva etapa.

El inicio de la misión contó también con el acompañamiento del superior provincial, padre Eldo Musso, y de los sacerdotes Jorge Torti y Facundo Mela. Durante el primer almuerzo en la residencia se sumó el obispo auxiliar de la diócesis, monseñor Claudio Casticrone, quien compartió junto al obispo diocesano la alegría por este nuevo paso pastoral que ya comenzó a caminar en tierras salteñas.+