Lunes 26 de octubre de 2020

Gregorio de Laferrere presentó su nueva imagen

  • 22 de septiembre, 2020
  • Gregorio de Laferrere (Buenos Aires) (AICA)
Durante la misa del domingo 20 de septiembre, fue presentado en Gregorio de Laferrere el nuevo isologotipo del obispado.

El obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Jorge Martín Torres Carbonell, presidió la misa dominical del 20 de septiembre en la catedral Cristo Rey. La celebración fue ocasión para presentar el nuevo isologotipo del obispado.

En su homilía, el obispo se refirió al Evangelio y a la referencia que Jesús hace al espíritu que tienen los niños”, a recibir las cosas con simpleza, con apertura, porque “ahí se hace un camino. Ahí Jesús está mostrándonos que se va formando en nuestro corazón una disposición distinta a cuando únicamente tenemos la mirada en lo que ya entendemos. Acá tenemos que crecer en la mirada desde lo que creemos”, afirmó.

“Hay cosas que hay que ir despejando de nuestro interior para darle ese lugar a Dios en el camino, en lo que creemos, cómo queremos vivir la vida con Dios”, señaló. “Pedro aparece como el que nos ayuda a meternos en este camino de discernimiento”.

En referencia a la parábola, monseñor Torres Carbonell explicó: “Nos muestra al propietario, que en distintos momentos del día apareció dando trabajo, ofreciendo su invitación, y esa invitación de Dios en la vida es en distintos momentos, porque algunos al principio respondieron que sí, y siguieron. Otros tuvieron sus tiempos, a veces nos cuesta terminar de responder que sí a Dios”, consideró.

“Dios está ahí, como el papá del hijo pródigo, esperando a ver si respondemos, pero está atento, y está, y eso es lo importante. A veces nos cuesta reconocer que Él está, y ahí están los tiempos, ese proceso que en el corazón nos va a ayudar a descubrir y reconocer que Dios nos invita a un camino, a una tarea”, afirmó.

Antes de finalizar la celebración, el obispo presentó el nuevo isologotipo de la diócesis, “la nueva imagen que nos identifica” y dio paso a su explicación.

Explicación del nuevo isologotipo
En el isologotipo puede verse al Buen Pastor con su báculo y cuatro ovejas, sobre un campo marrón que representa a la tierra, “nuestra casa, la que nos abraza, nos cobija, nos envuelve, nos anima y nos conduce hacia el camino que como diócesis e iglesia queremos construir y recorrer. La que nos hace hermanos, que nos iguala y nos identifica a través del soplo del Espíritu que nos empuja a seguir creciendo como Pueblo de Dios”. 

La base verde, por su parte, simboliza el crecimiento: “Identifica a la promesa de vida y compromiso que tenemos como diócesis para que nadie quede con hambre en la Patria bendita del pan, además representa el crecimiento de esperanza misionera y evangelizadora que anime a vivir la fe desde la creación, cuidando y abrazando todo tipo de vida”.

La aureola que rodea al Buen Pastor se divide en “Sol: Es la estrella que alumbra a la nueva civilización que nace, que crece, que espera y que confía en su pasado para construir el futuro, edificando su vida en tierra firme. El sol nos hace sentir que Dios siempre nos hace nuevos todos los días” y “Cruz de la aureola: La Cruz que nos muestra el amor entregado. Amor que nos interpela y nos identifica como bautizados. Cruz que nos hace volver a las raíces y al principio del amor verdadero”.

El rostro del Buen Pastor “nos mira con misericordia, caridad, ternura y cercanía. Representa la compasión del Padre ante los actos concretos y nos anima a decir sí e invita a la misión”. Su mano derecha “representa la enseñanza y marca el camino al Pueblo de Dios”, mientras que su mano izquierda “sostiene a la oveja que nos representa, su hijo amado”.

Isologotipo de la diócesis de Gregorio de Laferrere

El manto representa la santidad y la cercanía del Padre, y los pies son “signo de la firmeza y la confianza de Jesús en su Pueblo y de los hijos en el Padre. Vale la pena seguir las huellas del Maestro”.

El báculo “representa el sostén de todo cristiano (oración y formación) que nos da equilibrio y nos anima a seguir caminando con firmeza” y la cruz del báculo simboliza “el signo de la entrega. A través del madero, nos conduce  a lo que debemos realizar en el peregrinar de nuestra vida”.

Finalmente, las cuatro ovejas simbolizan los cuatro decanatos de la diócesis y la oveja en brazos es “cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida. Jesús nos llama por nuestro nombre. Desde los ojos de la fe, las ovejas son las que están en continua acción y las que con su dinamismo nos animan a seguir caminando juntos como Iglesia, Pueblo de Dios: orante, formada, misionera y en diálogo”.

La leyenda “Obispado de Gregorio de Laferrere”, ubica la sede de la diócesis.+