Martes 11 de agosto de 2020

Mons. Han Lim Moon: La espera del Señor

  • 30 de noviembre, 2019
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
Reflexión sobre el Evangelio del primer domingo de Adviento, del obispo auxiliar de San Martín

El obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, predicó con el Evangelio de San Mateo para el primer domingo de Adviento, este 1º de diciembre.



“Siempre necesitamos una esperanza para vivir, si no perderíamos el sentido y ganas de vivir. Es decir, sería una muerte lenta. Pero debemos tener una gran esperanza que reúna estas pequeñas y diversas esperanzas, dándoles una dirección correcta. De lo contrario, igual estaríamos perdidos en la vida”, dijo al comenzar.



El Evangelio “nos anuncia la venida gloriosa del Señor al final de los tiempos, y esa es la gran esperanza nuestra que superará ampliamente todos nuestros deseos, culminando así su obra creadora y redentora. Esta venida se llama Adviento, es decir, su advenimiento glorioso”, explicó el prelado.



En este sentido, mencionó que en la venida del Señor “se hará visible la victoria definitiva de Dios sobre el mal. La gloria, la verdad y la justicia de Dios saldrán a la luz resplandeciente”.



Asimismo, monseñor Han Lim Moon recordó que “se dará un encuentro definitivo y feliz con el Señor del universo, quien nos liberará totalmente para una plena comunión con Él, como un único y eterno momento de amor”. Y aunque no sabemos “ni el día ni la hora” en que sucederá, “este encuentro con el Amado nos mantendrá atentos en la espera feliz y ansiosa”.



Aunque en el Adviento esperemos la venida del Señor, “Él continúa viniendo a nuestra vida cotidiana en forma discreta a través de los acontecimientos, la Iglesia, los sacramentos, los necesitados”. Por eso, monseñor Moon marcó tres puntos fundamentales a tener en cuenta en este tiempo:



“Descubrir al Señor con los ojos de la fe, atenderlo con amor y, por medio de esta gran esperanza del encuentro glorioso con Él, superar los grandes sufrimientos y dificultades presentes sin dejarnos absorber o atrapar por realidades secundarias”.



Finalmente, el obispo auxiliar de San Martín se refirió a ese encuentro con el Señor que “ya es real, aunque no en forma gloriosa, y nos prepara para estar atentos al encuentro definitivo pleno y eternamente feliz en los brazos del Señor glorioso y con todos los santos”.+