Además, desde el anuncio del viaje, las parroquias y comunidades se afanan en ofrecer a los fieles momentos de oración y encuentros de catequesis y formación para recibir al Santo Padre.
Se trata de un paso subterráneo que conecta la catedral católica de Girata con la mezquita Istiqlal, en el corazón de la capital indonesia.
Sólo se reparten 100 entradas para cada una de las nueve diócesis malayas, sin importar cuán grande sea el territorio ni cuántos creyentes vivan en él.
A los pocos días de regresar de su extenso viaje a Asia y Oceanía, el Santo padre visitará ambos países europeos, del 26 al 29 de septiembre.