Miércoles 28 de octubre de 2020

Eutanasia: Hospitales religiosos belgas no podrán usar más el título de cátolicos

  • 6 de mayo, 2020
  • Bruselas (Bélgica) (AICA)
La Congregación para la Doctrina de la Fe de ordenó a los hospitales psiquiatricos de los Hermanos de la Misericordia en Bélgica usar el nombre "católico" debido a su consentimiento para la eutanasia

La congregación de los Hermanos de la Misericordia en Bélgica decidió abandonar sus 15 hospitales psiquiátricos después de la decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe de ordenar a estas instituciones que dejen de usar el nombre “católico” debido a su consentimiento para la eutanasia de los pacientes tratados allí.



La decisión de la Santa Sede fue remitida en una carta del 30 de marzo, que decía que “los hospitales psiquiátricos administrados por la Oficina Provincial de la Asociación de Hermanos de la Misericordia en Bélgica ya no serán considerados instituciones católicas”.



El superior general de los Hermanos de la Misericordia, fray René Stockman, señaló que la congregación religiosa “debe abandonar sus centros psiquiátricos en Bélgica” y agregó que esta es una decisión dolorosa porque la congregación es pionera en el campo de la atención psiquiátrica en Bélgica.



La decisión del Vaticano pone fin a una disputa de tres años entre los Hermanos de la Misericordia y la corporación que administra sus hospitales en Bélgica. En 2017, la junta de la asociación, la mayoría de los cuales son laicos, decidió permitir la eutanasia en sus hospitales en Bélgica, donde la ley de eutanasia es una de las más liberales. Su presidente es el ex primer ministro belga, y en 2009-2014 el primer presidente permanente del Consejo Europeo, Hermann van Rompuy. 

La carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe fue firmada por su prefecto, cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer y por el secretario, arzobispo Giacomo Morandi. Además de la correspondencia que ha estado sucediendo desde 2017, la Santa Sede también envió a Bélgica, como visitante apostólico al obispo auxiliar de Amsterdam, monseñor Jan Hendriks. Sin embargo, no vio ningún paso adelante o el deseo de encontrar una “solución real que evite cualquier forma de responsabilidad de la institución para la eutanasia”.



La Congregación para la Doctrina de la Fe enfatizó que “la eutanasia sigue siendo un acto inaceptable, incluso en casos extremos”, e invocó la encíclica Evangelium vitae de san Juan Pablo II de 1995 y el discurso del papa Francisco dirigido a la asamblea plenaria de los dicasterios del 30 de enero de este año.



Se afirmó que la enseñanza católica “confirma el valor sagrado de la vida humana”, “la importancia de cuidar y acompañar a los enfermos y los discapacitados”, así como “el valor cristiano del sufrimiento, inadmisibilidad moral de la eutanasia “y” la imposibilidad de introducir esta práctica en hospitales católicos, incluso en casos extremos, así como la cooperación a este respecto con instituciones civiles”.+