Miércoles 5 de agosto de 2020

La corrupción es un crimen que condena a muerte a los pobres, denuncian los obispos ecuatorianos

  • 1 de julio, 2020
  • Quito (Ecuador) (AICA)
Los obispos ecuatorianos se pronunciaron en una "Carta abierta al pueblo que peregrina en el Ecuador", ante la "escandalosa proliferación de casos de corrupción".

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) se pronunció en una “Carta abierta al pueblo que peregrina en el Ecuador”, ante la “escandalosa proliferación de casos de corrupción”.

Los obispos ecuatorianos expresan en la carta -difundida el 29 de junio- su cercanía al pueblo, especialmente en estos momentos que sufre los efectos de la pandemia, como “la pérdida de vidas, de trabajo y de esperanza, y con todos aquellos que se han sentido abandonados a su suerte”.

El texto enumera una serie de puntos de reflexión y denuncia, como la cercanía a las personas por la muerte de muchas personas que han sido abandonadas a su suerte; corrupción que daña directamente a los pobres sin tener piedad de su situación; el derecho a la vida en un país donde la salud se ha convertido en un comercio horrendo; la falta de recursos médicos debido a la mala gestión corrupta.

La CEE denuncia enérgicamente: “la corrupción es un delito que condena a muerte a muchas personas pobres” ... “le roba la esperanza a un pueblo que necesita trabajo y pan”. Además, el texto continúa, “la corrupción es un pecado grave y un desorden moral incompatible con la fe cristiana”.

En conclusión, los obispos recuerdan: “Todos debemos dar cuenta al final de nuestras vidas, incluso los corruptos tendrán que ir ante Dios. Precisamente por esta razón pedimos una investigación exhaustiva, caiga quien caiga, para poder devolver el dinero robado a nuestra sociedad, el pueblo que tienen dignidad no puede ser cómplice de la corrupción y la impunidad”. +