Ceprome: voces argentinas destacan el desafío de reparar a las víctimas de abusos
- 6 de marzo, 2026
- San José (Costa Rica) (AICA)
Participantes del país en el congreso que se desarrolló en Costa Rica subrayaron la necesidad de escuchar y acompañar a quienes sufrieron abusos y de fortalecer la prevención en la comunidad eclesial.
Delegación argentina en el V Congreso Latinoamericano del Ceprome
Con el lema "Reparar el daño: entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura", se realizó del 3 al 5 de marzo en San José el V Congreso Latinoamericano del Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (Ceprome Latinoamérica), un espacio dedicado a la prevención de abusos y al acompañamiento de las víctimas en la Iglesia.
El encuentro reunió a especialistas, agentes pastorales, obispos y profesionales de distintos países para reflexionar sobre la reparación del daño causado por los abusos, así como sobre la creación de ambientes seguros y la formación permanente en esta materia.
Las jornadas estuvieron organizadas en torno a tres ejes temáticos -la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura- y contó con la participación de diversos ponentes internacionales, entre ellos monseñor Andrea Giovita (Nunciatura de México), la profesora Lidia Troya Cáceres (Universidad La Salle, Madrid), el doctor Carlos Álvarez (Pontificia Universidad Católica de Chile), el doctor Daniel Portillo Tevizo (Ceprome Latinoamérica), la licenciada Pilar Ramírez Rodríguez (Conferencia Episcopal de Chile), la doctora Patricia Espinosa (Ceprome Latinoamérica) y representantes argentinos como el obispo de Rawson, monseñor Roberto Álvarez y la licenciada María Inés Franck.

En la apertura, se leyó un mensaje del papa León XIV, en el que llama a una verdadera conversión en la justicia.
Los testimonios de los argentinos
En ese marco, cuatro participantes argentinos compartieron con AICA su experiencia en el congreso y coincidieron en subrayar la importancia de escuchar a las víctimas, fortalecer los procesos de acompañamiento y continuar la formación en prevención.
El presbítero Juan Giordano, de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto e integrante del equipo de prevención de esa Iglesia particular, valoró especialmente el aporte de las ponencias y los testimonios compartidos.
"Es la tercera vez que participo del congreso y me voy, como las veces anteriores, muy enriquecido", expresó. Señaló que las exposiciones resultaron "muy iluminadoras sobre un tema que sigue siendo una gran tarea y una gran deuda que tenemos en nuestras Iglesias".
El sacerdote subrayó que el desafío principal pasa por escuchar y acompañar a las víctimas de modo integral: "No sólo en los procesos canónicos o en los penales correspondientes, sino también en la restauración", explicó.
Asimismo, destacó que durante el congreso se insistió en que se trata de una tarea que debe asumir todo el Pueblo de Dios y que requiere la colaboración de diversos profesionales. "Es un tema complejo, pero también se compartieron testimonios y experiencias de acompañamiento en distintos lugares del mundo que nos llenan de esperanza", afirmó.
También participó Valeria Sordó, miembro del Consejo Arquidiocesano de Protección de Menores y Adultos Vulnerables de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, quien destacó el valor de encontrarse con personas comprometidas en la misma misión.
"Es mi segundo congreso de Ceprome y uno siempre sale revitalizado", aseguró. Según explicó, el intercambio con especialistas y agentes pastorales de distintos países impulsa a seguir profundizando la formación.
Sordó señaló que la Iglesia ha comenzado a prestar mayor atención al acompañamiento de las víctimas de abusos sexuales, pero advirtió que el trabajo también debe abarcar otras formas de abuso: "Tenemos que trabajar en el abuso de conciencia, en el abuso de poder, en la falta de transparencia y en el abuso espiritual", sostuvo, al tiempo que subrayó que queda "un trabajo muy arduo por hacer".
El desafío de la reparación
Por su parte, monseñor Álvarez destacó que el congreso pone en el centro el desafío de la reparación.
"En el centro siempre estará la víctima", afirmó, y advirtió sobre el riesgo de reducir la respuesta eclesial únicamente a la resolución de los procesos canónicos. "Muchas veces vemos más la causa canónica y cómo resolverla que el proceso de acompañamiento de quienes han sido heridos", reflexionó.
El prelado subrayó que la reparación requiere procesos más profundos y prolongados. "El abuso no se soluciona sólo identificando al victimario y apartándolo. Supone un camino mucho más largo con las víctimas, pero también con las víctimas secundarias, que muchas veces son las comunidades donde sucedieron estos hechos", explicó.
Finalmente, Franck valoró la amplia participación en el congreso y el crecimiento del trabajo de prevención en la región.
"Estamos en este quinto congreso sobre la reparación y la verdad es que es una experiencia increíble, con gente de toda América Latina", expresó.
Según destacó, el compromiso con la prevención continúa expandiéndose en la Iglesia: "Se ve que el mensaje de los apóstoles de la prevención se va extendiendo mucho más, y eso nos llena de alegría", afirmó.
Franck adelantó además una novedad sobre el futuro de estos encuentros: el próximo congreso latinoamericano del Ceprome se realizará en la ciudad de Guadalajara, México, del 2 al 5 de marzo de 2027.+
