Mons. Croxatto: 'Lo que salvó a la humanidad fue la actitud de amor de Jesús'
- 6 de marzo, 2026
- Neuquén (AICA)
En su reflexión mensual, el obispo de Neuquén invita a contemplar el viacrucis durante la Cuaresma y a aprender del Señor un amor que se entrega sin límites al Padre y a los hermanos.
Reflexión mensual de monseñor Croxatto
Al comenzar el tiempo de Cuaresma, el obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, compartió su reflexión mensual. En ella invita a los fieles a contemplar el misterio de la cruz y a renovar el seguimiento de Cristo desde una actitud profunda de amor.
"El tiempo cuaresmal es una invitación del Señor a su contemplación silenciosa, para renovarnos más hondamente en su seguimiento e imitación", expresó el prelado al dirigirse a la comunidad diocesana.
En ese marco, animó a contemplar con frecuencia el viacrucis, el camino de la cruz de Jesús, para comprender más profundamente el sentido de su entrega. "Es bueno grabar a fuego en nuestro corazón que no fueron los dolores de Jesús los que nos redimieron, lo que salvó a la humanidad, sino su actitud interior de amor y de obediencia al Padre", afirmó.
Redescubrir el camino del amor
El obispo neuquino citó reflexiones de Carlo Carretto, miembro de los Hermanitos de Jesús, quien propone redescubrir el camino del amor como respuesta a la desobediencia original de la humanidad. Según recordó, el cristiano está llamado a volver a Dios precisamente "sirviéndose del amor".
En ese sentido, monseñor Croxatto subrayó que el amor auténtico no puede dividirse: si es verdadero, conduce al mismo tiempo al encuentro con Dios y con el prójimo. "Ve a Dios en el hermano que tiene que amar y ve al hermano en el corazón mismo de Dios", resume la reflexión compartida.
El obispo también destacó que el gran anhelo del cristiano debe ser aprender a amar como amó Jesús. "Esta es la gracia que pido ardientemente al Señor cada día: que ame y aprenda a amar como Tú amaste", señala el texto citado.
Contemplar ese amor concreto
A partir de distintos momentos de la vida de Cristo, la meditación propone contemplar ese amor concreto: el Niño de Belén que huye perseguido, la vida humilde y oculta de Nazaret, la compasión ante la multitud hambrienta, la agonía en Getsemaní, el silencio ante los tribunales y el perdón ofrecido desde la cruz.
En cada una de esas escenas, se revela -según la reflexión- la verdadera medida del amor de Cristo, que no se apoya en el poder ni en la gloria, sino en la entrega total de sí mismo.
"Esta es la obra maestra de la vida, tanto humana como eterna, y Jesús la realizó en todo su esplendor", concluye el texto citado por el obispo neuquino.
Finalmente, monseñor Croxatto recordó que ese mismo camino es el que el Señor propone a sus discípulos: "amar más allá de todo límite". Una invitación, afirmó, que marca el corazón del tiempo cuaresmal y orienta la vida cristiana hacia lo esencial.+
