Lunes 28 de septiembre de 2020

Misa por la vida en San Juan: "Una sociedad que no cuida la vida se autodestruye"

  • 16 de marzo, 2020
  • San Juan
Monseñor Jorge Lozano celebró la Eucaristía el viernes 13 de marzo en la catedral San Juan Bautista, en presencia de una multitud de feligreses que rezaron por la vida.

En el marco de la Misa por las Mujeres y por la Vida que los obispos argentinos celebraron el pasado 8 de marzo en la basílica de Luján, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano celebró la Eucaristía el viernes 13 de marzo en la catedral San Juan Bautista, en presencia de una multitud de feligreses que rezaron por la vida.



“Queremos unir nuestras voces buscando el bien de toda la sociedad. Nos reunimos miembros de diversas confesiones religiosas para pedir a los legisladores del país que piensen muy bien a la hora de emitir su voto”, comenzó diciendo el arzobispo.



“El niño que crece en el vientre materno no es un conjunto de tejidos inanimados. Es una vida que avanza y tiene todo lo que necesita para nacer y ser feliz. No es un ocupante ilegal o intruso de la panza, sino un huésped que busca ser acogido por unos meses. Que nada le impida nacer y ejercer su derecho a decidir”, indicó.

 















Monseñor Lozano habló de las alternativas para mejorar los caminos de adopción, de la congregación de la Madre Teresa de Calcuta, que se ocupa de esta problemática.



Luego hizo mención al documento del equipo de curas de las villas de Capital Federal y el Gran Buenos Aires: “Cuando una mujer humilde de nuestros barrios va a hacerse la primera ecografía, no dice: ‘vengo a ver cómo está el embrión o este montón de células’ sino que dice: ‘vengo a ver cómo está mi hijo’”.



El arzobispo de San Juan se refirió unas palabras del papa Francisco que pronunció en el séptimo aniversario de su elección pontificia: “El aborto no es legal. Nunca, nunca elimines una vida humana o contrates a un sicario para resolver un problema (…) Ningún ser humano puede ser incompatible con la vida (…) todo niño que se anuncie en el vientre de una mujer es un regalo”.



Finalmente, afirmó su sí a las mujeres y dijo: “No puede ser que por el mismo trabajo en algunos espacios no haya retribución equitativa. Como sociedad debemos procurar el reconocimiento del tiempo dedicado al cuidado de la casa, de los niños; de los enfermos de la propia familia o vecinos. Reconocer el enorme impacto positivo de sus tareas solidarias. ¡Cuántos servicios a los pobres se llevan adelante gracias a las mujeres!”.



Monseñor Lozano concluyó: “Una sociedad que no cuida la vida de los niños por nacer ni a las mujeres se autodestruye”.+