Jueves 26 de noviembre de 2020

Mons. Ojea: "La Iglesia no puede ceder a predicar su Evangelio"

  • 18 de octubre, 2020
  • San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
"El magisterio de la Iglesia tiene que iluminar, con la palabra de Dios la realidad de la vida social y no puede callarse, no puede estar fuera", aseguró el obispo de San Isidro.

El obispo de San Isidro, monseñor Oscar Vicente Ojea, continúa con los videomensajes para el domingo, en los que reflexiona sobre cómo afrontar las cuestiones apremiantes que la pandemia puso de relieve, a la luz del Evangelio y de las virtudes teologales.

"En el Evangelio de este domingo, se unen, para ponerle una trampa a Jesús, dos partidos opuestos, que no tenían nada que ver entre sí. Los fariseos, y los herodianos, muy de pactar con el poder de turno, en este caso el Imperio romano. No les interesa la verdad, les interesa confundir”, relató.

El prelado dedicó su mensaje dominical haciendo hincapié en la discusión sobre el tributo al César, entre Jesús y sus enemigos, los cuales le tienden una trampa para provocar que cometa un desliz y así, o bien enfrentarlo con la gente, o bien denunciarlo a las autoridades romanas, si lo negaba.

"Primero lo empiezan a halagar, como un modo de querer conquistar la atención de Jesús: ‘Maestro, vos que sos sincero’”, recordó revelando la estrategia, para luego hacerle la pregunta clave: "¿Es lícito pagar el impuesto al César o no?".

“Querían hacer caer a Jesús en la grieta; si decía cualquier cosa caía de un lado de la grieta y no había remedio”, explicó.

Refiriéndose luego a la respuesta que Jesús les da: “Denle al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios”, monseñor Ojea afirma que “hay autonomía entre los dos órdenes, el orden temporal y el orden sobrenatural”.

Y profundizó: “‘Al César, lo que es del César’, sin entrar a preguntar ¿de qué partido? ¿Qué gobierno? Hay que pagar el impuesto al César dice Jesús, es el respeto debido a la autoridad, esto es lo que dice Jesús en principio, y después ‘a Dios lo que es de Dios’. Pero Dios no puede confinarse”.

El obispo sanisidrense consideró que “esta respuesta dio lugar a algunas interpretaciones -sobre todo en el siglo pasado-, a través de la cual se arrinconaba a la Iglesia: ‘la Iglesia tiene que estar en un lugar dedicado a la intimidad de la relación con Dios; que no hable de cosas temporales, que no se meta en política’”.

“¿Cuántas veces con esta manera de hablar queremos arrinconar a la Iglesia?”, se preguntó, y subrayó: “El magisterio de la Iglesia tiene que iluminar, con la palabra de Dios la realidad de la vida social y no puede callarse, no puede estar fuera”.

“Por esta razón se acalla la palabra del Papa Francisco, en algunos ambientes, en algunos medios de comunicación”, advirtió, y sostuvo: “La Iglesia no puede ceder a predicar su Evangelio”.

Por último, monseñor Ojea afirmó que la encíclica Fratelli tutti, del Papa Francisco, "es Evangelio puro. Intenta iluminar esta realidad que vamos a vivir en esta pandemia, posible pospandemia”.

“Pidámosle al Señor tener el corazón abierto para escuchar qué nos dice el Señor en este momento tan difícil que estamos atravesando", concluyó.+