Miércoles 21 de octubre de 2020

Mons. Paglia: la inteligencia artificial al servicio del hombre

  • 25 de septiembre, 2020
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El presidente de la Pontificia Academia para la Vida marcó el "entrelazamiento entre la "humanitas y la alta tecnología".

“La vida en su esquivo misterio y el destino de la humanidad y el planeta que habita hoy representan, como nunca antes, desafíos cruciales para los que es necesario que diferentes conocimientos y habilidades encuentren espacios comunes, lugares de compartir y comparar", advirtió el presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Vincenzo Paglia en su discurso en el seminario web “Inteligencia Artificial. Alimentos para todos” (AI, Food Food All).

Organizado por la Pontificia Academia para la Vida, la FAO, Microsoft e IBM, la Conferencia Internacional online realizada el jueves 24 de septiembre, se enfocó en indicar soluciones concretas para el negocio agroalimentario e indicar la ruta post Covid.

Con la premisa de que “la Inteligencia Artificial, es un arma contra el hambre”, y con la esperanza de que "llegue pronto el día" en que "nadie tenga hambre de comida, así como ni hambre de ideas, ni de afecto", monseñor Vincenzo Paglia, presidió la apertura del seminario internacional.

Al deseo de que "no se pierda ninguna vida" o "se ignore" le sigue la conciencia y el llamamiento a no marginar "toda reflexión humanista" en favor de una visión científica y económica totalizadora. El riesgo, explicó el presidente de la Academia, es no "ofrecer respuestas que estén a la altura de la dignidad de la vida humana", según Monseñor Paglia, el camino a seguir es, por lo tanto, el marcado por el entrelazamiento de "humanidad y alta tecnología".

No a la dictadura del algoritmo
Otra forma de involucrar a los sujetos, que de otro modo podrían quedar marginados, es la optimización y el intercambio de conocimientos científicos, instrumentos de gestión y reducción de desechos. 

Por eso, continúa monseñor Paglia, "debemos estar agradecidos a quienes trabajan cada día para obtener resultados tan importantes, especialmente en aquellas zonas del planeta donde la producción y el mercado agroalimentario están más sujetos a riesgos climáticos, políticos, económicos y sociales".

"La experiencia de la nutrición en sí misma nos ofrece una indicación precisa sobre cómo proceder". Alimentar "los cuerpos implica cuidar, no de la humanidad o de las poblaciones (son nombres colectivos), sino de cada habitante del planeta de su absoluta e irreprimible dignidad singular, que es un don de Dios". 

Queda claro entonces el motivo y el significado de la siguiente afirmación: "Debemos alimentar a todos, pero no todos deben comer necesariamente las mismas cosas". La salvaguardia de la diversidad biológica (humana, vegetal, animal) "debe estar en el centro de nuestra atención". Por lo tanto, los alimentos no pueden considerarse un "hecho puramente fisiológico".

Monseñor Paglia concluyó su discurso con un llamado al compromiso, "cada uno según sus propias responsabilidades", y recuerda que la "Rome call" (el compromiso firmado en Roma en marzo de este año, sobre la necesidad de que la inteligencia artificial se regule y se base en los intereses y valores humanos). es una forma "posible y audaz" de implementar, en consecuencia, "el sueño de una mesa repleta en la que todos los pueblos de la tierra puedan participar". +