Lunes 15 de abril de 2024

Para Francisco, 'el mundo necesita artesanos de paz y fraternidad'

  • 10 de febrero, 2024
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Papa recibió a los miembros de la asociación italiana de artesanos y elogió el ingenio y la creatividad humana propios de ese sector, advirtiendo contra la mentalidad consumista del descarte.
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Reunido el sábado con miembros de Confartigianato, la asociación italiana de artesanos, el Papa Francisco los exhortó a ser artesanos de la paz y la fraternidad en un mundo asolado por la guerra en el que los pobres son descartados. “Que sus manos, sus ojos, sus pies sean signo de una humanidad creativa y generosa”, dijo.

El Papa comenzó su discurso señalando que desde la fundación de la asociación en 1946, la artesanía ha experimentado importantes transformaciones y las nuevas tecnologías aumentan el potencial del sector. Sin embargo, destacó, la tecnología no debe sustituir la imaginación humana, creada a imagen y semejanza de Dios: “¡Las máquinas se replican, incluso a una velocidad excepcional, mientras que los hombres inventan!”, diferenció.

El obispo de Roma continuó reflexionando sobre el rasgo de creatividad que caracteriza a la artesanía, destacando que su trabajo está conectado con tres partes específicas del cuerpo.

La primera parte son las manos. “El trabajo manual involucra al artesano en la obra creativa de Dios” y como tal “no es igual a producir”, señaló Francisco. “Se trata de la capacidad creativa que puede combinar la habilidad de las manos, la pasión del corazón y las ideas de la mente. Esto convierte a los artesanos en colaboradores de Dios”.

Sin embargo, lamentó que “no todos tienen la suerte de tener esta capacidad y algunos artesanos no encuentran personal cualificado para sus talleres”. Por ello, animó a los presentes a no dudar en ofrecer puestos de trabajo a los más vulnerables de la sociedad, es decir, los jóvenes, las mujeres, los inmigrantes y también las personas con discapacidad. “A cada persona se le debe reconocer su dignidad de trabajador”, subrayó el Papa.

“Nunca cortemos las alas a quienes aspiran a mejorar el mundo a través del trabajo y usan sus manos para expresarse”, animó.

Colaborando con la Creación de Dios y rechazando el consumismo
La segunda parte del cuerpo necesaria para el trabajo del artesano son los ojos, es decir, “la capacidad de ver una obra maestra en materia inerte incluso antes de crearla”. En efecto, el artesano "es el primero en comprender la belleza potencial de la materia y esto le acerca al Creador", afirmó el sucesor de Pedro, recordando que el mismo Jesús era carpintero.

Con su trabajo, prosiguió, los artesanos enseñan a “reconocer el valor y la belleza del material que Dios ha puesto en nuestras manos”, su Creación, y por tanto a rechazar la “mentalidad del descarte” de las modernas sociedades consumistas.

Artesanos de la fraternidad
Finalmente, el Papa Francisco recordó los pies, como artefactos de los artesanos que viajan por el mundo para satisfacer las necesidades de las personas y permitir desarrollar las relaciones humanas. Por eso, aseguró que “pueden ser vistos como artesanos de la fraternidad”, como el Buen Samaritano.

"Nuestros pies nos permiten encontrarnos con tantas personas caídas en el camino", afirmó el Papa, "y "convertirnos en compañeros de camino en medio de la cultura de la indiferencia".

“Cada vez que damos un paso hacia nuestro hermano, nos convertimos en artesanos de una nueva humanidad”, alentó, y animó a los presentes a “ser artesanos de la paz en una época en la que las guerras cobran víctimas y los pobres no son escuchados”.

“Que sus corazones estén siempre apasionados por la belleza”, concluyó el Papa, encomendándolos a la protección de San José, patrono de los artesanos.+