Jueves 24 de septiembre de 2020

Protocolo para el regreso de fieles a los templos de Santa Rosa

  • 16 de junio, 2020
  • Santa Rosa (La Pampa) (AICA)
El obispo de Santa Rosa, monseñor Raúl Martín, presentó las disposiciones para la apertura de templos y el regreso de los fieles en la diócesis

El obispo de Santa Rosa, monseñor Raúl Martín, dio a conocer el protocolo aprobado por las autoridades para la apertura de los templos y las disposiciones consensuadas con los obispos de la región Platense y el gobierno provincial para el regreso de los fieles.

En el documento, el obispo destaca que “conforme a las disposiciones vigentes, y ante la autorización de apertura de los templos, y la posibilidad de realizar celebraciones, en este primer momento, es necesario tener en cuenta absolutamente, las siguientes disposiciones consensuadas con todos los obispos de la región Platense a la que pertenece nuestra diócesis y las autoridades del gobierno provincial”.

Al respecto, detalla que los templos podrán permanecer abiertos para la oración de los fieles de 8 a 19 de lunes a viernes, y hasta las 20 los sábados y domingos, si se celebrara alguna misa. Esto se deberá indicar en cada comunidad.

Se permitirá acceder a los templos sólo de a diez fieles por vez, además el sacerdote o diácono, un auxiliar de limpieza y un auxiliar a la entrada del templo que limite la cantidad de ingresantes. Se marcarán los diez lugares a razón de uno por banco y alternando los mismos, de manera que durante la celebración de la misa, los mismos sean fácilmente identificados, respetando la distancia de dos metros entre ellos. Quedan exceptuadas de esta medida, las familias que conviven en el mismo lugar.

En todo momento, se deberá cuidar la distancia social exigida. Se marcará en el piso, la distancia de seguridad exigida, en la procesión para recibir la Comunión.

En la medida que fuera posible, disponer una puerta de entrada y otra de salida. En ambos casos, deberá colocarse en el piso un trapo con lavandina que será reemplazado cada hora. El auxiliar de limpieza, se encargará de la sanitización del lugar mientras esté abierto, y al cerrarlo, se procederá a la desinfección del mismo con los desinfectantes aconsejados por especialistas.

Al ingresar y egresar una persona, deberá proveerse alcohol en gel como lo indica la normativa sanitaria.
Las puertas del templo deberán permitir la ventilación del mismo durante las horas de funcionamiento. Los fieles que ingresen a una celebración o para la oración personal, siempre en un máximo número de diez, deberán obligatoriamente llevar colocados tapabocas. No deberá colocarse agua bendita, ni permitir tocar las imágenes.

Dado que en esta instancia, y a fin de respetar las disposiciones emanadas de las autoridades, la participación de fieles es muy reducida, habrá que disponer durante el fin de semana, varios horarios de celebraciones de la Eucaristía, celebraciones de la Palabra y distribución sencilla de la Eucaristía.

Para la celebración del sacramento de la Reconciliación, tener en cuenta que ambos, sacerdote y fiel, usarán barbijos, celebrarán el sacramento en lugar visible, a distancia suficiente custodiando la privacidad y sin gestos que supongan algún contacto físico. Durante la celebración de la misa, no habrá confesiones.

El saludo de la paz será suprimido, al igual que la procesión de ofrendas, y la Comunión se dará sin excepción, exclusivamente en la mano, debidamente higienizada. La responsabilidad común en evitar la propagación del virus y la misma caridad fraterna nos reclaman esta medida, dado que la primera vía de contagio es la oral. Si alguna persona no quisiera hacerlo de este modo, se la invitará a realizar una comunión espiritual.

El celebrante, antes de distribuir la Comunión, higienizará sus manos con alcohol en gel. Al finalizar, luego de purificarlas, también lo hará. El diálogo previo a la comunión, se hará una sola vez y comunitariamente. Después que el pueblo termine de responder: ”Señor no soy digno,...”, quien preside, teniendo elevado el Santísimo dirá: “El Cuerpo de Cristo”, a lo que el Pueblo, responderá: “Amén”. La comunión se repartirá en silencio.

No se realizará la colecta del modo habitual, sino que se dispondrá el modo de hacer la ofrenda al finalizar la misa (a la salida).

El sacerdote a cargo de cada Comunidad, será el responsable del cumplimiento de estas medidas, que dará a conocer a su feligresía, dando a conocer también horarios y modos de participación, y exigiendo a los fieles, sepan acatar las indicaciones.

En la medida de lo posible, será importante la transmisión de alguna celebración de modo digital, para que puedan participar también desde sus hogares aquellos que no puedan concurrir, y dando también a conocer horarios y espacios digitales de misas de otras comunidades.

Permanecerán dispensados del precepto dominical aquellas personas que no pudiendo asistir, por razones de edad o situación de riesgo, ni pudiendo tener acceso a las celebraciones transmitidas, se unan espiritualmente rezando en forma personal o en familia, siendo también oportuno recordar la realidad de una fe, manifestada en las obras de caridad para con los más necesitados.

Podrán realizarse Bautismos individuales, con un máximo de diez personas participando y teniendo en cuenta las medidas sanitarias arriba indicadas. Los micrófonos deberán cubrirse con papel film, y ser reemplazado al finalizar cada celebración.

Teniendo en cuenta que las personas no deben permanecer mucho tiempo en lugares comunes, se prestará particular atención a la duración de las celebraciones, especialmente en la duración de los cantos y la predicación.

“Tengamos en cuenta que estas medidas irán cambiando en el tiempo, en la medida que les sepamos dar cumplimiento con responsabilidad y se vaya superando esta situación de pandemia”, señala el obispo. “En todos los casos, iremos informando otras posibilidades, quedando a disposición de ustedes para alguna consulta. Nuestra Madre de La Pampa, nos ayude a ser creativos y dispuesto en el servicio de nuestro pueblo”, concluye.+