Martes 20 de octubre de 2020

Reflexión del obispo de Rafaela ante el tiempo de pandemia

  • 22 de septiembre, 2020
  • Rafaela (Santa Fe) (AICA)
El obispo de Rafaela, monseñor Luis Alberto Fernández, envió una Carta Pastoral al pueblo diocesano, reflexionando sobre el tiempo de pandemia.

La diócesis de Rafaela celebrará en 2021 su 60° aniversario. En este contexto, el obispo diocesano monseñor Luis Alberto Fernández, publicó una Carta Pastoral en la que reflexionó sobre el tiempo presente.

“En este último tiempo, donde hay más apertura que en el comienzo de la pandemia, sin embargo recrudecen en muchas regiones con más intensidad los contagios, es necesario compartir con ustedes y acompañado por el pensar del clero, de la vida consagrada y laicos, algunos pensamientos, que nos ayuden a todos a fortalecernos y animarnos, en la espiritualidad, para seguir caminando con esperanza y alegría hacia la asamblea diocesana del año 2021, celebrando los 60 años de nuestra querida diócesis de Rafaela”, comenzó diciendo el obispo.

En camino hacia la próxima asamblea docesana, el prelado propuso “abrir el corazón con confianza y hablarle a Jesús. Contarle que somos conscientes como humanidad de sabernos ‘todos en la misma barca en medio de esta gran tempestad que ha oscurecido nuestras vidas’. Por eso, nos sentimos fatigados y cansados, con sensación de encierro y falta de libertad; viviendo incertidumbres ante el mañana, en una economía que se parte y una crisis laboral que lleva a más pobreza…”

“Confiémosle todo esto a Jesús, dejemos que Él nos hable sobre todo en este tiempo agónico: descubriendo su presencia en tantos gestos y rostros de hermanos, su presencia y cercanía en Su Palabra, del tiempo compartido en familia, de la creatividad pastoral en este tiempo, de la entrega y sacrificio, haciendo aún de los mismos problemas  ‘posibilidades’ de convertir nuestros hogares en verdaderas ‘iglesias domésticas’”, sostuvo.

Monseñor Fernández expresó su lamento por “haber tenido que suspender la ‘celebración comunitaria de los sacramentos’, y con eso, haber ayunado en este tiempo del contacto cercano con la propia comunidad, con los hermanos en la fe que acompañan nuestro caminar”. Y animó a pedir al Señor “que sintamos arder el corazón, que crezca en nosotros el deseo de volver pronto a sentarnos a su mesa con él, para escucharlo, para alimentarnos con la eucaristía, para sentirnos comunidad que celebra”.

Luego animó a preguntarse: “¿Cómo está nuestro deseo de celebrar la eucaristía y los demás sacramentos? ¿Preparamos o aprovechamos las posibilidades que tenemos en nuestra comunidad para celebrar junto a otros?”. 

“No bajemos los brazos, no dejemos de buscar cada día a Dios, para que nos llene de esperanza, Él siempre se deja hallar, para alimentarnos y fortalecernos, en cada sacramento (…) Esta mirada y esta experiencia será un gran aporte que cada uno podrá brindar al camino de asamblea que venimos transitando y que nos sigue guiando hacia la celebración de los 60 años de la diócesis. Bajo la mirada tierna de nuestra Madre de Guadalupe y el cuidado de San José Obrero, sigamos caminando con el Resucitado”, concluyó.+