Mons. Olivera presidió una misa para agradecer por la liberación del cabo primero de Gendarmería. Participaron autoridades de seguridad, miembros de las Fuerzas Armadas y la familia del gendarme.
Tras 448 días de detención en Venezuela, Mons. Olivera destacó la fuerza de la oración y pidió que primen el diálogo y la diplomacia ante los conflictos.
En los considerandos se señala que, "tiene como fin, la promoción de valores encarnados por comprovincianos que dejaron una huella imborrable, con un legado de reconciliación para toda la Patria".
El obispo castrense y de las Fuerzas de Seguridad, Mons. Santiago Olivera, puso en posesión al presbítero Luis Scrinzi, a quien pidió "acompañar, sostener y anunciar el Evangelio".