"Me voy con el corazón lleno de esperanza", expresó el presidente del Episcopado. "Fue un diálogo fraterno con el pontífice sobre la misión de la Iglesia y los desafíos pastorales del país".
El arzobispo de Mendoza reflexionó sobre la justicia divina y la humildad ante Dios, e invitó a vivir el tiempo electoral con compromiso por el bien común y espíritu fraterno.
Los estudiantes compartieron, en el seminario arquidiocesano, espacios de reflexión y discernimiento, en los que pudieron alzar su voz y expresar su mirada sobre el presente y el futuro.
En el Día de la Madre, el arzobispo de Mendoza animó a valorar la oración de intercesión como signo de amor y comunión, recordando el ejemplo de las madres y el pedido del papa Francisco.