En el Ángelus dominical, el pontífice expresó su profunda preocupación por los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán y pidió retomar el diálogo para evitar una tragedia mayor.
Ante las hechos que sacuden a la región, los responsables eclesiales del norte y del sur de Arabia suspenden actividades, piden prudencia y convocan a los fieles a rezar intensamente por la paz.
Ante la violencia desatada en ese país, los religiosos latinoamericanos manifestaron su solidaridad y oración, por las familias, los desaparecidos, asegurando que "el amor es más fuerte que el odio".
Se trata del templo de Santa María en Katchuan Irruan. A pesar de la rápida intervención de los bomberos, los daños fueron cuantiosos. Los obispos piden declarar el estado de emergencia nacional.