El pontífice celebró la misa en Santa María de la Presentación, en la periferia de la capital italiana, y mantuvo encuentros con niños, jóvenes, enfermos y voluntarios de Cáritas.
"Elevemos nuestra humilde oración al Señor para que cese el estruendo de las bombas, se callen las armas y se abra un espacio de diálogo donde se escuche la voz del pueblo", manifestó el Papa.