Martes 22 de septiembre de 2020

Con una vigilia de oración y adoración, comenzaron los festejos por los 500 años

  • 1 de abril, 2020
  • Río Gallegos (Santa Cruz) (AICA)
En la víspera del 1° de abril

Con una vigilia de oración, en la noche del 31 de marzo comenzaron en la diócesis de Río Gallegos las celebraciones en conmemoración de los 500 años de la primera misa en territorio argentino. La vigilia se llevó a cabo sin público en la sede del obispado, debido a las medidas establecidas por el gobierno ante la pandemia del Covid-19, y fue transmitida por las redes sociales.



Ante un pequeño altar cubierto por una bandera argentina, con una réplica de una embarcación de 1520, velas encendidas, el pan y el vino, la propuesta fue “rezar juntos, compartir este momento con Jesús Eucaristía, y celebrar juntos su presencia sacramental, pidiéndole especialmente que esté cerca de los que sufren, cerca de los enfermos, cerca de nuestra Argentina”. Allí fue expuesto el Santísimo Sacramento para su adoración. A la derecha del altar, la imagen de Nuestra Señora de Luján, patrona de la Argentina.



A los pies del Santísimo, la presencia de las distintas comunidades de la diócesis y de la Argentina fue simbolizada con carteles que expresaban la compañía espiritual de la Iglesia en este momento de celebración. La adoración fue acompañada por reflexiones y animada por música.



Antes de impartir la bendición final con el Santísimo, el obispo de Río Gallegos, monseñor Jorge García Cuerva, señaló: “Esta noche de la vigilia de los 500 años de la primera misa en territorio argentino, había sido pensada y organizada de otra manera. Todos sabemos que en este tiempo hemos tenido que cambiar nuestros planes”. Por eso, en sus palabras, quiso hacer presente a la comunidad anfitriona de San Julián, “que estaba abriendo sus brazos, sus corazones, para recibir a tantos hermanos de la diócesis y del país”. Por otro lado, mencionó a los jóvenes de la comunidad, “quizá los principales destinatarios de esta noche de oración y también de la vigilia que habíamos organizado”. A ellos, pidió “que no sientan la desazón, que no sientan la tristeza de lo que no pudimos, sino que al contrario, encuentren en Jesús Eucaristía sueños para seguir adelante, para encontrar nuevos caminos”. Finalmente, mencionó “a toda la comisión organizadora de estos tres días de celebración y encuentro que estaban programados en San Julián, que tanto esfuerzo había puesto en la realización”.



La noche de vigilia culminó con el rezo de la oración de los 500 años. La misa central será presidida por monseñor Jorge García Cuerva, el miércoles a las 12 en la sede del obispado.+