Lunes 28 de septiembre de 2020

Indicaciones para el ejercicio del sacerdocio en la emergencia sanitaria por coronavirus

  • 3 de abril, 2020
  • Ciudad de México (AICA)
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) publicó un "Plan Emergente Nacional Sacerdotal Covid-19" con una serie de indicaciones para los presbíteros, como la de atender sacramentalmente a paciente

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) publicó un “Plan Emergente Nacional Sacerdotal Covid-19”, preparado por la comisión episcopal para Vocaciones y Ministerios (CEVyM) y la Dimensión Episcopal del Clero en el que da una serie de indicaciones para los presbíteros, como la de atender sacramentalmente a pacientes de coronavirus.



Se trata de una especie de vademécum espiritual, eclesial y físico sobre el ejercicio del sacerdocio en la emergencia sanitaria por coronavirus. “El sacerdote debe ser un gran puente de unión entre Dios y sus hijos”.



El documento de la CEM puntualiza, en una veintena de páginas, las actuaciones de los sacerdotes en cada una de las circunstancias que podrían presentarse en el acompañamiento de los fieles en esta emergencia por el Covid-19.



Se presenta como una guía pormenorizada sobre el cuidado y prevención personales, desde el uso de protecciones físicas, como mascarillas, guantes, batas y otros artículos oportunos, hasta las disposiciones sobre cómo realizar el acompañamiento de los fieles en sus casas u hospitales, el mantenimiento de las distancias y las normas de higiene.



También propone a los sacerdotes potenciar la lectura espiritual, la reflexión personal y la vida de oración, sin dejar de lado el aspecto psicológico, físico y emocional, invitándolos a hacer deporte, ocuparse de sus hobbies y socializar con los miembros de su comunidad eclesial o a través de las redes sociales.



Los obispos mexicanos señalaron en el documento que “debemos estar preparados ante la demanda que se nos hará de estar presente acompañando a los pacientes de COVID-19, es decir, proporcionarles los sacramentos de Unción de los Enfermos, Confesión y Viático”.



“¿Qué hacer ante esta circunstancia de la cual no podemos huir, pues está en nuestra realidad, pero que no podemos enfrentar como habitualmente sabemos y podemos hacer? Pueden ir a ver un paciente con estas características si y sólo si cuenta con los medios de protección correspondiente”, indicó la CEM.



Estos medios, detallaron los obispos, comprenden el uso de bata, guantes de látex, tapabocas N95, cubre zapatos, gorro y que el sacerdote “no tenga enfermedades preexistentes (diabetes, hipertensión, obesidad mórbida, o alguna otra que lo haga estar débil en sus defensas)”.







“Si no tiene esta protección, no se acerque al paciente, pues se va a contagiar, y será propagador del virus a más personas”, indicaron.



Los obispos mexicanos también aconsejaron a los presbíteros fortalecer su vida espiritual, pues “una sólida espiritualidad y madurez humana sacerdotal, nos permitirá́ hacer frente a los desafíos sacerdotales que trae consigo el COVID -19”.



En el ámbito psicológico, la CEM señaló a los sacerdotes que “cuidar tus acciones, pensamientos y sentimientos resultará de gran importancia para responder adecuadamente a los periodos en los que el ánimo pueda fallar y, la sensación de incertidumbre o desasosiego crezca, si es que se llega a dar el caso”.



La CEM animó también a los sacerdotes mexicanos a que “ante este escenario global hemos de contemplar con esperanza cristiana y un profundo sentido de fe, asumiendo con corazón de padres y hermanos esta oportunidad con una profunda confianza, más no con ingenuidad, sino con ojos de fe y corazón de pastores que han de conocer las necesidades del Pueblo cristiano, para involucrarse en ellas y potenciar todas aquellas iniciativas que favorezcan la presencia del Reino de Dios”.



El texto completo del “Plan Emergente Nacional Sacerdotal Covid-19” puede leerse aquí.

http://cem.org.mx/Slider/532-ver-detalle.html