Sábado 15 de agosto de 2020

Mons. Han Lim Moon: El secreto de la multiplicación de los panes

  • 1 de agosto, 2020
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
En su homilía para el 18° domingo durante el año, monseñor Han Lim Moon, obispo auxiliar de San Martín, hizo mención a la crisis surgida con motivo de la pandemia.

En su homilía para el 18° domingo durante el año, monseñor Han Lim Moon, obispo auxiliar de San Martín, se refirió a la crisis surgida con motivo de la pandemia, y resaltó cómo “se multiplicaron las ollas populares y en los comedores y merenderos aumentaron mucho los comensales en toda América Latina”.

Relacionó el Evangelio de la multiplicación de los panes con los hechos: “Jesús, al pedirles a sus discípulos que le den de comer a cinco mil hombres, puso en evidencia lo poco que tenían, cinco panes y dos pescados, y la imposibilidad de alimentar a todos. Sin embargo, Jesús dio gracias a Dios elevando lo poco que tenían. Luego, les ordenó a sus discípulos repartir los panes y los pescados entre la multitud. Ésta quedó saciada y con lo que sobró llenaron doce canastas”.

Del mismo modo, “la escasez provocada por la pandemia revela los corazones y pensamientos de muchos en forma negativa o positiva”. Monseñor Han Lim Moon resaltó aquí dos virtudes de quienes socorren a los necesitados: “La solidaridad generosa de los pobres y de los ricos con talentos, tiempos, bienes materiales y espirituales”; “la fe y acción de gracias a Dios por su providencia que los asiste en cosas concretas”.

Sin embargo, “en esta misión también es muy importante que los necesitados manifiesten sus necesidades y pidan ayuda concreta. Así los de buena voluntad tienen oportunidad para  aportarles con generosidad”.

Más adelante, monseñor Moon mencionó el secreto de la multiplicación: las “tres acciones en movimiento” de los discípulos: “Horizontal, la solidaridad generosa con los hermanos”, “la solidaridad puesta en manos de Jesús quien da gracias a Dios Padre (ascendiente)”, y “su bendición para todos, hecha milagro (descendiente)”; y aconsejó: “Si imitamos estas dos primeras acciones, seguramente Dios nos bendecirá de la misma manera”.

Por eso, “los cristianos que participan activamente en la multiplicación de las ollas populares, comedores y merenderos, y al darle gracias al Padre a través de Jesús, se preparan de la mejor manera para participar de la Eucaristía, que es la otra multiplicación infinitamente más importante: Jesús convertido en Pan de Vida Eterna”.

Finalmente, el prelado de San Martín animó a “nutrirse de este pan” y “a ser generoso y solidario dándole gracias a Dios por medio de Jesús, nuestro Señor, y así también, testigo alegre, junto a los demás cristianos, del mayor milagro de la multiplicación del Pan de la vida eterna”.+