Jueves 22 de octubre de 2020

Mons. Han Lim Moon: "¡Ser "deslumbrante' por dentro y por fuera!"

  • 17 de octubre, 2020
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
El obispo auxiliar de San Martín reflexionó con el Evangelio del 29° domingo durante el año, el 18 de octubre.

En su reflexión para el domingo 29° durante el año, el obispo auxiliar de San Martín, monseñor Han Lim Moon, predicó con el Evangelio según San Mateo: “¡Ser “deslumbrante’ por dentro y por fuera! ¿Quieres ver ‘sonrisas frescas’ de felicidad…?”, fue el título de su reflexión.

Haciendo referencia a la lectura bíblica en la que “los adversarios de Jesús le preguntaron si estaba permitido pagar el impuesto al César o no”, monseñor Moon explicó que se trataba de una trampa en la que, “con cualquier respuesta, tendrían de qué acusarlo para matarlo”.

Pero Jesús, al decirles: “Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios”, no sólo no cayó en la trampa “sino que nos dejó una enseñanza muy importante sobre dos dimensiones de nuestra vida: la temporal y espiritual, simbólicamente dos caras de la misma moneda”.

Monseñor Moon expresó que al decir esto, Jesús “reconoció y respetó la autonomía del orden civil. De esta manera, como Hijo de Dios, confirmó nuevamente su confianza puesta en los hombres en el momento de la creación dándoles la plena libertad y la responsabilidad para administrarla”.

Poniendo como ejemplo a los cristianos, el prelado se preguntó: “¿Cómo podemos contribuir activamente para nuestra sociedad? Ante todo, cada uno desde su trabajo cotidiano”, recomendó, “también pagando los impuestos para el bien común (…) Y aún más, debemos contribuir en la política, a través de la participación activa de los laicos, con criterios inspirados por el Evangelio”.

Seguidamente enumeró algunas “monedas con doble dimensión”: “En una cara, la dimensión temporal con la misión de contribuir al bien común a favor de la integridad del hombre”. “Y en la otra, la dimensión espiritual para que la imagen de Dios en todos los hombres quede restaurada por Jesús y así ser dignos hijos de Dios”. “Finalmente, circular activamente como las monedas, por todas partes con las dos misiones no separadas sino integradas armoniosamente en orden a la fraternidad entre los hombres”.

Al concluir, se dirigió a la comunidad con ánimos de que pongan en práctica el consejo del Evangelio, “aunque no siempre es fácil”, “sin embargo, el Señor nos anima a ser su “moneda” con la doble misión temporal y espiritual, circulando por todos los hombres y ofreciéndoles a Jesús, el restaurador de nuestra imagen de Dios”.+