Sábado 5 de diciembre de 2020

Mons. Lozano: En tiempos tan difíciles, no le soltemos la mano a los pobres

  • 27 de octubre, 2019
  • San Juan (AICA)
Columna semanal del arzobispo de San Juan de Cuyo

El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Eduardo Lozano, destacó la importancia de saber elegir y compartió experiencias de dolor de personas que fueron visitadas por “la muerte de manera imprevista” o situaciones en las que alguien le dice: “padre, yo elijo la vida, pero la vida no me elige a mí”.



“La vida es un misterio que a veces nos oculta el rostro de la alegría y de la paz. La esperanza nos alienta a caminar con la mirada puesta en Jesús, muerto y resucitado, que se entregó por amor a toda la humanidad en la Cruz”, subrayó en su columna semanal.



El prelado invitó también a mirar a quienes eligen “caminos de muerte” al estar “atrapados por el consumismo y la apatía del sinsentido, o presos de la adicción a la droga o al juego, se van desbarrancando por caminos cada vez más alejados de la vida”.



“La falta de horizontes, las diversas situaciones de angustia existencial, la soledad o el abandono, son algunas de las causas que llevan a pretender llenar un vacío con otro vacío”, advirtió.



El arzobispo sanjuanino pidió tener en cuenta también a quienes “quieren elegir la vida digna, pero la sociedad descarta y quiere invisibilizar”, y reconoció: “Es imposible que no veamos a los hambrientos, los hacinados en la precariedad de las ‘paredes’ de nylon o cartón, las familias durmiendo en la calle, los enfermos sin atención”.



“La sociedad centrada en el dinero y estereotipos de capacidades exitosas se los quiere sacar de encima a quienes no tuvieron alimentación y nutrición adecuada, cuidado de la salud, educación acorde a sus posibilidades. Otros ya le eligieron el camino a la muerte en cuotas”, lamentó.



“En estos tiempos tan difíciles para los más pobres –contó- he visitado asentamientos muy precarios. La solidaridad y el esfuerzo por sostener merenderos o comedores son enormes. Buscan alimentar y fortalecer vínculos comunitarios. Pero no alcanza”.



“La miseria ‘es un monstruo grande y pisa fuerte’. No les soltemos la mano”, pidió.



Por último, monseñor Lozano invitó a elegir “el camino de la vida para cada uno y para todas las personas que habitan este bendito suelo”.+

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