Sábado 28 de noviembre de 2020

La CLAR anuncia ciclo de conferencias virtuales sobre Encíclica "Fratelli tutti"

  • 27 de octubre, 2020
  • Bogotá (Colombia) (AICA)
La actividad está programada para los días 3, 10, 17 y 24 de noviembre.

La Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) realizará un ciclo de cuatro conferencias virtuales para leer, orar y reflexionar sobre el contenido de la encíclica del Papa “Fratelli tutti”. La actividad está programada para los días 3, 10, 17 y 24 de noviembre.

Al referirse al contenido de la encíclica publicada este 4 de octubre, el organismo explicó que recibe la encíclica como un mensaje oportuno y provocador que devuelve a los creyentes a lo que los religiosos consideran es el corazón del Evangelio; es decir, la fraternidad universal y la hermandad entre todos. Una encíclica que escrita en el contexto de la pandemia, recuerda que nos pertenecemos el uno al otro y estamos conectados por la fragilidad.

Como seres humanos experimentamos una vulnerabilidad compartida, vivimos en medio de una necesidad común de compasión y amor solidario que desde nuestra fe nos ayuda a que la vida surja en cada uno y en especial en aquellos que viven en riesgo permanente.

Para los religiosos esta encíclica es una meditación en voz alta de todo lo que el Santo Padre contempló desde el silencio de la oración, por lo que de manera sencilla nos abre a la sabiduría de Dios y es en ese lugar donde la vida cobra sentido y nos hace capaces de reconocernos, dignificarnos y cuidarnos como hermanos. “Como era de esperar, la encíclica tiene un mensaje desafiante para los líderes políticos y religiosos sobre el diálogo y la búsqueda del bien común. El Papa nos anima a prestar atención a lo global sin dejar de mirar lo local”. 

Razones para leerla
En su comunicación la CLAR indica que la encíclica es una invitación a superar todo individualismo para pensar más en lo común, vivir en función del cuidado de la vida, como la mejor evidencia de nuestra fe en Dios.

Y analizando el documento desde el contexto de la vida religiosa, insiste en la posibilidad de crear una nueva forma de ser iglesia; en donde se rema en dirección a la vida y en especial a la vida herida. Sin olvidar, que es un complemento de la encíclica “Laudato si” y la construcción armónica y sostenible en nuestra casa común.

Además, nos invita a una nueva forma de entender la existencia y su dimensión espiritual, porque la vida solo existe si entendemos que surge y se mantiene en tanto se interconectan todos sus elementos. El aislamiento, el individualismo, solo ahogan el misterio de la vida. El desafío es hacer un cambio de paradigmas, de visión, de una nueva manera de vernos y tratarnos, un cambio en nuestra interacción con la tierra, sus creaturas y bienes.+