Sábado 28 de noviembre de 2020

Mons. Colombo pidió generosidad para atender a los más pobres

  • 27 de octubre, 2020
  • Mendoza (AICA)
"En este tiempo en que se ha hecho demasiado larga la cuarentena, necesitamos fortalecer nuestras Cáritas. Que el cansancio nos toque el corazón y los bolsillos a los donantes", rogó el arzobispo.

El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidió la misa dominical en la parroquia Santa Cruz, de Las Heras, donde reflexionó sobre las lecturas del día y recordó que “el Dios de la misericordia no va a tolerar que se maltraten a los migrantes, a los pobres, a los que sufren las consecuencias de los préstamos o las usuras”.

En este sentido, el prelado destacó que “Dios invita a vivir una ética social donde el migrante no es enemigo del habitante del lugar, donde el prestamista no puede sentirse ni actuar nunca como el dueño de la vida y los bienes de aquellos a los que les presta algo”.

“Es sumamente elocuente escuchar a Dios prevenir a su pueblo: Si el pobre, si el migrante, si el que le han prestado, si el que es perseguido por causa de una deuda, me invoca, yo voy a intervenir. Hay una decidida acción de Dios a favor de aquellos que puedan sufrir el rigor, la discriminación o el maltrato, sobre todo de los que son víctimas de quienes quieren sacar partido de sus problemas económicos”, subrayó.

En cuanto a las migraciones, el arzobispo mendocino subrayó que en la última encíclica Fratelli tutti, el papa Francisco afirma que “la gente que emigra ciertamente no lo hace por gusto” y completó: “A todos nos resulta más importante florecer allí donde Dios nos sembró. A todos nos gusta quedarnos en nuestro lugar de origen y entonces, por eso, se migra muchas veces por razones de urgencia, de necesidad, esa extrema necesidad de sobrevivir”.

“Las políticas de los Estados, las decisiones generales de los pueblos, deberían consentir que se desarrollen las personas allí dónde viven, donde crecen sus hijos, donde se han establecido, y por eso es tan importante cumplir con los que Dios nos pide capacidad de acogida, de hospitalidad, pero sobre todo el respeto que nos merece cada persona”, sostuvo.

“El préstamo con intereses altos como la usura, no son experiencias nuevas. Ya lo escuchábamos recién en la Biblia, evidentemente se trata de una actitud, de una conducta muchas veces ventajera, oportunista, de frente al dolor y la necesidad, y escuchamos con claridad como Dios toma partido por los que están siendo abusados en esa necesidad”, añadió.

En otro momento de su reflexión, el arzobispo señaló que el Papa habla en reiteradas oportunidades del prójimo” e invita “hoy más que nunca, a hacernos nosotros mismos prójimos para los demás, acercarnos, estar disponibles, atentos, buscar la manera de hacer concreto ese, nuestro amor”.

Monseñor Colombo reveló que muchas veces los periodistas le preguntan por la situación de Cáritas, por los pobres, a los que les responde: “Tenemos varias pastorales que atienden la situación de los más pobres: la pastoral de la calle, la pastoral social, la pastoral de la cárcel, la pastoral de la salud, la pastoral de migrantes y Cáritas, principalmente. Son las pastorales que merecen toda nuestra atención”.

“En este tiempo en que se ha hecho demasiado larga la cuarentena, necesitamos fortalecer nuestras Cáritas. Que el cansancio nos toque el corazón y los bolsillos a los donantes. Les pido de corazón toda la generosidad para atender a nuestras Cáritas. Atendamos a los pobres de nuestra diócesis, atendamos a nuestros hermanos que son, con su vida, con su necesidad, el rostro concreto de Dios a quien amamos, a quién servimos y a quien nos entregamos”, concluyó.+

» Texto completo de la homilía