Jueves 22 de febrero de 2024

Tierra Santa: Sin Navidad festiva en Belén

  • 23 de noviembre, 2023
  • Belén (Tierra Santa) (AICA)
La cancelación de las celebraciones navideñas enfatizará el 'significado espiritual', aseguraron los líderes cristianos quienes tomaron la decisión conjunta de eliminar las animadas celebraciones.
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En medio de un contexto en guerra, la ciudad de Belén se ve obligada a suspender las celebraciones de Navidad. La situación de conflicto que azota la región llevó a las autoridades locales a tomar esta decisión con el fin de garantizar la seguridad de los habitantes y visitantes. Por su parte los líderes cristianos de la ciudad donde nació Jesucristo dicen que la cancelación de las celebraciones navideñas es una meditación sobre el significado espiritual de la festividad en medio del derramamiento de sangre en la región.

Los patriarcas y jefes de Iglesias en Jerusalén, un consejo interdenominacional de obispos y pastores responsables de las iglesias en Tierra Santa, dieron a conocer su decisión a través de una carta conjunta.

"Cada año, durante las estaciones sagradas de Adviento y Navidad, nuestras comunidades cristianas en Tierra Santa se deleitan en sus preparativos para la conmemoración del nacimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo", escribieron los patriarcas en su carta. "Además de la asistencia a los servicios religiosos, estas celebraciones normalmente han implicado la participación en numerosas festividades públicas y la exhibición a gran escala de decoraciones costosas y brillantemente iluminadas como medio de expresar nuestra alegría por la proximidad y llegada de la fiesta de la Natividad".

"Pero estos no son tiempos normales. Desde el inicio de la guerra, hubo una atmósfera de tristeza y dolor. Miles de civiles inocentes, entre ellos mujeres y niños, murieron o sufrieron heridas graves", continuaron los obispos. "Muchos más lamentan la pérdida de sus hogares o el destino incierto de sus seres queridos. En toda la región, aún más perdieron su trabajo y están sufriendo graves desafíos económicos. Sin embargo, a pesar de nuestros repetidos llamamientos para una alto el fuego humanitario y una reducción de la violencia, la guerra continúa".

Los líderes cristianos aclaran que su decisión de restar importancia a la fanfarria de las celebraciones navideñas locales tiene como objetivo resaltar el núcleo espiritual de la festividad en medio de más de un mes de derramamiento de sangre.

"Por lo tanto, nosotros, los patriarcas y jefes de las Iglesias en Jerusalén, hacemos un llamado a nuestras congregaciones para que se mantengan firmes junto a quienes enfrentan tales aflicciones, renunciando este año a cualquier actividad innecesariamente festiva", escribieron los patriarcas. 

"Asimismo animamos a nuestros sacerdotes y fieles a centrarse más en el significado espiritual de la Navidad en sus actividades pastorales y celebraciones litúrgicas durante este período, con todo el foco dirigido a tener en nuestros pensamientos a nuestros hermanos y hermanas afectados por esta guerra y sus consecuencias, y con fervientes oraciones por una paz justa y duradera para nuestra querida Tierra Santa".

Con la sencillez de “la primera Navidad”
Por su parte Michele Burke Bowe, embajadora de la Soberana Orden Militar de Malta ante la Autoridad Palestina, manifestó que las celebraciones en Tierra Santa estarán mucho más cerca de la "primera Navidad" de lo que la gente está acostumbrada.

"Este año en Belén no habrá árbol de Navidad, coros, luces ni adornos. El desfile navideño de más de 100 años compuesto por bandas de música y gaiteros de las tropas de exploradores parroquiales ha sido cancelado", dijo Bowe. "En cambio, por edicto del Patriarca y los Jefes de la Iglesia de Jerusalén, este diciembre será muy parecido a aquella primera Navidad hace 2.000 años. Sin regalos, sin celebraciones, sin fuegos artificiales ni festividades... Sólo un bebé nacido en una profunda noche de invierno bajo una estrella brillante."

Bowe también se desempeña como presidente del Hospital de la Sagrada Familia en Belén, que brinda atención materna a mujeres embarazadas en la región, independientemente de su fe.

"Las familias de Belén celebrarán la Navidad con misa, oración y sacrificio como lo solicitaron los líderes religiosos. La Navidad será sombría, reflejando los recientes acontecimientos en Israel, Gaza y Cisjordania", dijo Bowe. 

Y concluyó: "Pero la Navidad no estará exenta de esperanza. Así como María y José encontraron refugio en el pesebre, el Hospital de la Sagrada Familia, a 1.500 pasos del lugar de nacimiento de Cristo, brindará refugio a las madres que dan a luz a sus bebés sin tener en cuenta sus necesidades económicas o credo religioso".

Una ciudad aislada
Belén se encuentra a ocho kilómetros al sur de Jerusalén, en la Cisjordania ocupada por Israel, que capturó en la guerra de los Seis Días de 1967 junto con la Franja de Gaza y Jerusalén Este. La ciudad está aislada de Jerusalén por un muro, que los palestinos condenan como una apropiación de tierras, pero que Israel defiende como una medida de seguridad para protegerse de los ataques.

La ruta de Jerusalén a Belén, de apenas unos kilómetros, está bloqueada por las fuerzas israelíes desde que se desencadenó el actual conflicto

La ocupación y el bloqueo, que han mantenido a la población de Cisjordania medio aislada durante décadas, son ahora mucho más fuertes. Esto afecta directamente a los habitantes de Belén y sus pueblos circundantes que, gracias a un permiso especial, iban a trabajar a Jerusalén todos los días.

Los aproximadamente 50.000 cristianos representan alrededor del 1% de la población palestina se encuentran en Belén, Ramallah, Jerusalén y, algunos, también en Gaza+