A cuatro años del ataque iniciado por Rusia a ese país, el Papa renovó su llamamiento a la paz y al fin del conflicto. "¡Que callen las armas y cesen los bombardeos!", exclamó.
En una entrevista con el diario italiano La Stampa, el Secretario de Estados reiteró el compromiso inquebrantable de la Santa Sede con la paz.
El primado de los greco-católicos afirmó que los de la guerra han sido "mil días de muertes", pero también "mil días de experiencia de la presencia del poder de Cristo resucitado en los ucranianos".
En el marco del Congreso Eucarístico Internacional de Quito, Mons. Hryhoriy Komar, obispo auxiliar de Sambir, ahondó en la fuerza y la resistencia del pueblo ucraniano en medio de la guerra con Rusia.