En Estambul, antes de partir al Líbano, el papa llamó a caminar junto con los católicos ante los desafíos actuales y a ser constructores de paz en un mundo herido.
En la catedral, León XIV llamó a profundizar los lazos entre católicos y armenios, inspirado en la Iglesia de los primeros siglos, y renovó su compromiso personal con la plena comunión cristiana.
En una multitudinaria misa en Estambul, el pontífice llamó a fortalecer la unidad entre comunidades cristianas y con otras religiones, alentando a ser puentes de diálogo en un mundo herido.
El Santo Padre y el Patriarca Ecuménico de Constantinopla firmaron una declaración conjunta en Estambul, reafirmando su compromiso de acercar a las Iglesias.