Jueves 21 de enero de 2021

Mons. Arancedo: Recuperar el valor de la familia es una urgencia social

  • 28 de diciembre, 2015
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, consideró que "recuperar el valor de la familia es una urgencia social que reclama sabiduría y apoyo en toda la dirigencia" y advirtió que "cuando se debilita a la familia se empobrece al mismo hombre". Tras destacar que "cuando los padres viven entre ellos y con sus hijos un clima de libertad y afecto, de presencia y respeto, de autoridad y servicio, la familia va enseñando un camino desde el testimonio y la ejemplaridad", alertó: "A estas referencias y valores que sostienen la vida de una familia, la debilitan el individualismo, el egoísmo, el autoritarismo, desgraciadamente muchas veces presentes en la sociedad".
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó que "presentar la verdad y la belleza de la familia no es solo una expresión de la fe cristiana que se apoya en Jesucristo sino, y por ello mismo, un servicio a la sociedad" y consideró que "recuperar el valor de la familia es una urgencia social que reclama sabiduría y apoyo en toda la dirigencia. Cuando se debilita a la familia se empobrece al mismo hombre".

El prelado transcribió un texto del Catecismo de la Iglesia Católica que habla de su riqueza e importancia en la sociedad: "La familia es la célula original de la vida social. Es la sociedad natural en que el hombre y la mujer son llamados al don de sí en el amor y en el don de la vida. La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad. La familia es la comunidad en la que, desde la infancia, se pueden aprender los valores morales, se comienza a honrar a Dios y a usar bien de la libertad. La vida de familia es iniciación a la vida en sociedad".

"La verdad y la vida de la familia, en cuanto pertenece a nuestra realidad de hombres y mujeres concretos, es algo que siempre necesita de nuestro compromiso. La familia no es algo mágico, requiere de nuestra responsabilidad", sostuvo en su reflexión semanal.

En este sentido, el arzobispo santafesino afirmó que "la familia la prepara la misma familia. Ella es su primera escuela. Cuando los padres viven entre ellos y con sus hijos un clima de libertad y afecto, de presencia y respeto, de autoridad y servicio, la familia va enseñando un camino desde el testimonio y la ejemplaridad".

"A estas referencias y valores que sostienen la vida de una familia, la debilitan el individualismo, el egoísmo, el autoritarismo, desgraciadamente muchas veces presentes en la sociedad", advirtió, y agregó: "La familia nos habla de una comunidad de personas que van creando lazos de pertenencia y de amor responsable".

Monseñor Arancedo recordó que "a los padres les cabe un lugar único e irremplazable en este camino que se alimenta de la ejemplaridad" y exclamó: "¡Qué triste, lo he dicho muchas veces, cuando vemos hijos huérfanos de padres vivos!"

"Que el contemplar la imagen de la Sagrada Familia, nos comprometa a recrear en nuestras familias ese clima de amor y de paz que ella nos trasmite", concluyó.+

Texto completo de la alocución

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